Blogia
Amanciero soy

Trabajar y avanzar: única opción posible

Para los más de 40 mil amancieros que pueblan los 852, 50 kilómetros cuadrados de superficie del más occidental de los municipios tuneros, no existe otra alternativa  posible que trabajar duro para poder avanzar hacia el desarrollo.
Así lo reflejan los sostenidos avances que en diferentes órdenes del acontecer  económico y social  se experimentan para junto a insatisfacciones tangibles constituir la brújula que marque  la sostenibilidad y consolidación de los diferentes programas que aquí se concretan.
Decir que en los primeros meses del actual año la mortalidad infantil y materna  se reduce a cero, mientras que disminuyen considerablemente indicadores del bajo peso al nacer y la red asistencial se beneficia con la remodelación de la Clínica estomatológica y el cuerpo de guardia del Hospital Luís Aldana Palomino, es un ejemplo.
De la misma forma los amancieros aspiran  al imprescindible autoabastecimiento agroalimentario (en la actualidad con resultados muy discretos), supliendo necesidades materiales y dificultades climatológicas, con alternativas viables, inteligencia y el  aprovechamiento y ahorro de cada recurso disponible.
En ese sentido la empresa azucarera emergió con el cumplimiento de sus respectivos planes de producción de crudo (reajustado por el MINAZ) y de siembra de cañas de la etapa, mientras ya produce una planta de alimento para  animales, se incursiona en la ceba de cerdos y toros como sostén para la puesta en funcionamiento de un moderno Matadero.
Hasta la fecha,  y como saludo a la efeméride del Moncada,  en Amancio se alcanza el 79 por ciento de recuperación del fondo habitacional, deteriorado por los embates de los huracanes Ike y Paloma; se terminó un confortable núcleo residencial en el reparto José Martí, para los damnificados por los meteoros y se edifican, en el propio Guayabal, 28 nuevas viviendas con igual destino.
La reapertura de instalaciones insignes del Comercio y la Gastronomía, constituyen alicientes para reanimar y dignificar los servicios que recibe la población, incluyendo en sus prestaciones variedad, calidad y una óptima atención a las crecientes demandas populares.
En el ámbito cultural y deportivo, vale destacar el rediseño de la Sala Teatro, la terminación del Beisbolito y otras instituciones e instalaciones, que fraguan los senderos deseados para satisfacer la espiritualidad de quienes residen en el escenario de luchas de Amancio Rodríguez y José Oviedo Chacón.
La rehabilitación de centros escolares en zonas  rurales y urbanas, junto a la apertura de un nuevo Círculo Infantil y el remozamiento del existente, además de  la terminación de los estudios de maestría de un importante número de docentes, dice a las claras que se transita con pasos firmes por caminos de esperanzas.
Con mucha espiritualidad, entusiasmo y confianza, los amancieros hacen suya la prédica martiana de que (…) el trabajo sea alimento, y no modo enfermizo, y agitado de ganar fortuna (…) rindiendo homenaje a la oleada de jóvenes de la Generación del Centenario, que encabezados por Fidel, fueron al Moncada a vindicar la memoria del Apostol.


0 comentarios