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Amanciero soy

Personajes de mi gremio: Naki

Personajes de mi gremio: Naki

Por Miguel Díaz Nápoles

Desde que conocí a Rafael Aparicio Coello, allá por la década del 80 del pasado siglo, supe que estaba frente a un gran profesional, celoso en su trabajo, responsable y deseoso de triunfar en lo que hacía.

Por aquel entonces, Aparicio, o mejor Naki, como lo llaman casi todos, se desempeñaba como especialista del Museo Mayor General Vicente García, de la oriental provincia de Las Tunas, desde su posición de historiador, y era uno de los profesionales imprescindibles en el desarrollo de la joven institución cultural.

A Naki y a mí enseguida nos unió una sólida amistad, por dos razones fundamentales: el tener un amigo en común: Ubiquel Arévalo Morales, y la pasión que sentía por el Periodismo, profesión que ya desempeñábamos Ubiquel, en Radio Victoria, y yo en el diario 26.

Naki era uno de los grandes colaboradores del periódico, y sus artículos sobre historia eran de mucha calidad, en los cuales demostraba sus dotes como periodista en formación.

Así pasó el tiempo, y un día cualquiera Naki tuvo que regresar a su natal municipio de Amancio por problemas de vivienda, y esa coyuntura le dio la posibilidad de comenzar a desempeñarse como reportero de Radio Maboas, una emisora de la que nunca más se ha separado y a la que le ha entregado todo su talento, y no exagero si hoy digo que no se puede hablar de Radio Maboas sin mencionar a Naki y viceversa.

Como reportero, Naki es uno de los profesionales de mejores resultados en Las Tunas. Rápido y preciso en la búsqueda de noticias, agudo en sus trabajos de opinión, y es paradigmático el papel que desempeña desde hace años como conductor del programa de debate Micrófono abierto, que cada sábado analiza problemas peliagudos del acontecer en el sureño municipio tunero.

A las virtudes como profesional se unen las virtudes como persona.  Carismático, cariñoso, atento y caballeroso, son maneras muy peculiares de tratar a las mujeres, Naki es uno de los tipos más queridos del gremio periodístico, y siempre que nos reunimos es uno de los centros de atención de sus colegas, que lo buscan para hablar de uno o de otro, hacer bromas, reírse ante una situación determinada, que no pocas veces es creada por su ingeniosa mente.

Hace algún tiempo Naki tuvo un problema cardíaco que lo llevó al reposo y mantuvo en vilo a todos sus colegas de Las Tunas, que alzamos las manos en señal de victoria cuando lo supimos fuera de peligro.

Y él, con su optimismo siempre por delante, el cumplimiento riguroso de tu tratamiento y la asistencia también rigurosa a las consultas, sigue dándole alegría al gremio, con la entrega de su talento a la profesión que tanto ama y de la que no puede prescindir, con sus bellas rosas publicadas en su muro de Facebook, para todos sus amigos, como él dice, aunque nosotros sabemos que hay una doble lectura porque en verdad es para las mujeres, a las que mira de soslayo desde que se casó con Vivian, la musa de sus sueños, la compañera de mil batallas que lo tiene que soportar en el trabajo y en la casa y a quien él le debe la vida, según me confesó en una ocasión, delante de ella, claro.

Así es mi visión de Naki Aparicio, que en su pequeña moto Bebeta recorre el municipio de Amancio hacia todos sus puntos cardinales, durante muchos años con los reportes de los hombres y las mujeres de la zafra, o de cualquier otro sector, y ahora como timonel del Departamento informativo de su pequeña-grande emisora, de la cual no se puede desprender nunca, porque aún cuando un día él se decidió por el estudio de la historia, siempre su mira estuvo puesta en el Periodismo, al cual llegó por una bella coyuntura y con la alegría de no haber encontrado un lugar donde vivir en la ciudad de Las Tunas, que lo hizo regresar a su querido municipio.

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