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¡Hasta siempre, Vilma!

¡Hasta siempre, Vilma!


Vilma ha muerto. Acaba de pasar a otra categoría de entrañables. Lo hemos estado dudando aún con la certeza de la muerte, luego de su batallar con estoicismo por la vida que, en realidad, desde hacía muchos años no era solo suya, sino de Cuba y de cuanta idea justa reclamara su atención en cualquier parte del mundo, o la prodigara allí donde pensara que podía ser útil.

Vilma Espín Guillois pasa a ser un icono revolucionario, algo que su sencillez no le permitió nunca siquiera imaginar porque una de sus grandes virtudes personales y revolucionarias fue esa: la modestia.

Ha partido un exponente del valor y la inteligencia de las mujeres vanguardias que surgieron en la generación del centenario. Un solo dato nos permitirá descubrir que su quehacer revolucionario se desplegó en ese tiempo histórico, en el año del centenario de José Martí. Con mayor exactitud, cuando muere en La Habana el estudiante Rubén Batista, a causa de las heridas que recibió en la manifestación estudiantil que vindicaba el busto de Julio Antonio Mella, mancillado impunemente el 10 de enero de 1953. Como todos aquellos jóvenes que seguirían a Fidel, ella se había pronunciado ya contra el artero golpe militar del 10 de marzo de 1952, perpetrado por Fulgencio Batista, aunque nos resulte desagradable en estos primeros párrafos dedicados a Vilma, mencionar el nombre que lideró el zarpazo, implantando una tiranía sangrienta.

Vilma, amena y profunda conversadora, contó un día que después del 10 de marzo comenzaron las primeras manifestaciones en las calles de su Santiago natal —no decía en su relato que ella era una de las convocantes— entre las primeras, si no la primera, salió a las calles para protestar por la muerte de Rubén Batista. Contaba que en aquella ocasión hasta se hizo un entierro simbólico en Santiago y ese acto terminó en una verdadera batalla contra los sicarios. La idea había sido llevar flores al cementerio y en definitiva se terminó con los jóvenes revolucionarios metidos dentro de los cafés, tirando azucareras a la policía.

Bastaría ese solo episodio para incluir a Vilma entre los heroicos combatientes revolucionarios de la generación del centenario. Curiosamente, durante la agonía de Rubén Batista en la Clínica del Estudiante en el Hospital Calixto García, Renato Guitart, otro santiaguero, conoció a Fidel, para convertirse en la avanzada del movimiento revolucionario que ese año asaltaría el Moncada. Y a propósito del Moncada la joven Vilma al escuchar los tiros, sin saber qué sucedía, afirmaba a su padre, en su casa de la calle San Jerónimo, que estaban asaltando el Moncada. Bastarían unas horas para confirmarlo. Luego, nada la arredró para acercarse a una de las postas de la fortaleza y pedir lo imposible, que la dejaran ver a los héroes. La respuesta no le dio otra alternativa a ella y sus compañeras que retirarse rápidamente y aún así, detuvieron a dos de ellas. Su olfato y agilidad de reacción le permitieron escapar en un ómnibus y perderse en la ciudad hasta regresar a su casa sin que la identificaran. Nacía la heroica combatiente clandestina en la Ciudad Héroe.

En esos días de horror Santiago de Cuba acoge con solidaria actitud a los combatientes perseguidos por la soldadesca batistiana que ya ha asesinado a decenas de jóvenes en las mazmorras del Moncada. La puerta del hogar de Vilma se abre también para acoger y proteger a cualquiera de aquellos heroicos asaltantes que estuviera buscando refugio.

Acción Revolucionaria Oriental, fundada por Frank País, fue la primera organización que tuvo a Vilma en sus filas, como activa fundadora, tras el asalto al Moncada. Mas, sería en el futuro Movimiento Revolucionario 26 de Julio donde ella habría de de-sarrollar sus dotes de organizadora y combatiente. En el M-26-7 cumplió la más amplia y arriesgada gama de deberes. Dio cauce a sus profundos sentimientos patrióticos, sociales y humanistas. Ella misma reiterará en diferentes ocasiones que en los años iniciales de su juventud revolucionaria hubo dos acontecimientos que la estremecieron: los sucesos del Moncada el 26 de julio de 1953 y La Historia me Absolverá y haciéndola comprender que Fidel es un líder valiente y hombre de ideas, con un consistente desarrollo político y una gran solidez en los principios revolucionarios.

Y ella ¿quién era?: la joven capaz y culta en la más amplia extensión del vocablo. Su vocación e interés científico, en función del desarrollo industrial, se conjugan con el amor a las artes: la música, el canto, la pintura y el ballet, fundamentalmente. Pero el deporte también la entusiasma y por ahí están sus exitosos empeños como jugadora y capitana del equipo de voleibol en la Universidad de Oriente. Pero, además, se trataba de una ferviente martiana y nutría sus conocimientos, hasta el detalle, de las campañas mambisas, y la intransigencia revolucionaria de Antonio Maceo. Las conversaciones con Vilma sobre estos temas fueron siempre maravillosas y no por un saber libresco, sino por el sentimiento que trasladaba favorecido hasta el contagio por su estilo comunicativo. En su tono suave, con su cadencia de voz, querida y respetada era capaz de ofrecer un fresco de nuestra historia, ya se tratara de las luchas por la independencia colonial, o en la República, desde los días de Julio Antonio Mella.

Su formación comenzó en el hogar. Nació en Santiago de Cuba el 7 de abril de 1930, en el seno de una familia acomodada. Pudo haber sido una simple joven de "sociedad", pero la formación que recibió, unida a sus propios sentimientos y personalidad hicieron de ella una líder revolucionaria. Sus padres fueron personas generosas, amistosas, comprensivas con sus hijos —seis— y dejaban una estela de afecto y respeto entre todas las personas de cualquier origen que los conociera. En Santiago se hablaba de Espín como el cónsul honorario de Francia a quien podían llegar los inmigrantes haitianos, entonces tan discriminados por la sociedad de elites. Educaron a sus hijos con la influencia de sus propios ejemplos de austeridad, sensibilidad humana y respeto, sin ningún tipo de barreras por el origen social, racial o religioso. Los hijos se desarrollaron de acuerdo con su forma de ser e inclinaciones personales en cuanto a la elección de los estudios superiores, de las amistades, de sus posiciones políticas, y actividades sociales y culturales.

Para Vilma, ya madre, no fue difícil crear un hogar con semejantes características, que constituye un ejemplo.

El estudio sería siempre una premisa en su hogar y Vilma ha escogido una carrera científica, la de Ingeniería Química Industrial. Muy pocas mujeres matriculaban esa carrera. Ella la venció con magníficos resultados el 14 de julio de 1954, sin dejar de participar en los eventos culturales o deportivos que le atraían en la Universidad de Oriente, incluyendo su activa participación en la Coral Universitaria. Al graduarse como ingeniera química industrial se convertiría en una de las dos primeras mujeres con esa especialidad, en Cuba. Ese mismo año partió hacia los Estados Unidos a cursar un postgrado en el Instituto Tecnológico de Massachussettss, Boston. Al finalizar el curso pidió instrucciones a la Dirección del Movimiento 26 de Julio y la respuesta fue dirigirse a México para entrevistarse con Fidel y trasladar a Cuba sus órdenes y mensajes. Es el momento en que se organiza la expedición del Granma.

Así termina la vida estudiantil de Vilma y comienza su entrega absoluta a la Revolución, sin tiempo alguno para el ejercicio de su sólida preparación como ingeniera.

Bajo las órdenes de Frank País participa en la organización del alzamiento armado de Santiago de Cuba que se produce el 30 de noviembre. Es un puntal básico en una acción fundamental prevista para la llegada a Cuba, desde México, de la expedición del Granma bajo el mando del Comandante Fidel Castro Ruz. Su serenidad, valentía y capacidad de movimiento distinguen el papel desempeñado por Vilma.

En enero de 1957 es cuando el enemigo la detecta y su casa, que se había convertido en cuartel del Movimiento es registrada por primera vez. Vilma había encabezado una marcha de madres enlutadas en protesta por los múltiples asesinatos de la tiranía y se enfrenta cara a cara con los esbirros batistianos, muchos de los cuales habían sido connotados torturadores y ejecutores despiadados de prisioneros en el Moncada, y su historial criminal había ido en aumento.

Es en febrero de 1957 cuando Fidel llama a la dirección clandestina del Movimiento 26 de Julio a una reunión en la Sierra Maestra y redacta un manifiesto al pueblo de Cuba informando la creación del Ejército Rebelde y los objetivos de la lucha. Se produce, además, la trascendental entrevista de Fidel con el periodista norteamericano Herbert Mathews que demostraría al mundo la mentira del gobierno de Batista de que el líder revolucionario estaba muerto. Vilma está presente en la reunión y participa activamente en el cumplimiento de las órdenes que da Fidel a Frank País; más tarde pasa por completo a la clandestinidad.

Es designada posteriormente integrante de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio y poco antes de ser asesinado Frank País, la imprescindible Déborah es nombrada Coordinadora del Movimiento en la provincia de Oriente, labor que desempeña hasta junio de 1958. Se hará insostenible la peligrosa situación al frente de las misiones revolucionarias clandestinas, lo cual exige cambiar el escenario de sus luchas, y se incorpora al Ejército Rebelde para convertirse en la legendaria guerrillera del II Frente Oriental Frank País, comandado por Raúl Castro Ruz.

Déborah, Alicia, Mónica, sus nombres en la clandestinidad, se convirtieron en Mariela, la brava y eficaz combatiente rebelde encargada durante el mes de julio de 1958, de realizar labores de apoyo al mando, relacionadas con las gestiones de devolución de un grupo de norteamericanos secuestrados. Posteriormente se le asigna, entre otras múltiples responsabilidades, la atención y organización del movimiento clandestino en los municipios orientales ubicados en la amplia extensión territorial del II Frente del Ejército rebelde. Ello era fundamental en tanto esas regiones ofrecían un apoyo logístico indispensable para asegurar las acciones combativas. Como en todas las tareas que cumpliría en su vida, esta la desempeñó a cabalidad.

CONSTRUCTORA DE UNA NUEVA SOCIEDAD

En los albores del triunfo de la Revolución, Vilma y Raúl contraen matrimonio. En días como estos, hace 45 años, Déborah, la primogénita, es una de las primeras niñas que ingresan, como un infante más, en el Círculo Infantil Los compañeritos, radicado en la planta baja del Ministerio del Trabajo. Ya había sido creada —23 de agosto de 1960— la Federación de Mujeres Cubanas y la tarea de los Círculos Infantiles le fue entregada por la Revolución a la FMC, bajo la dirección de Vilma Espín. Antes, también en los albores de la Revolución —1959— cuando aún vestía traje de campaña, como Déborah, Vilma está realizando distintas tareas en función de dirigente del Movimiento 26 de Julio, y un grupo de mujeres se acerca a ella con el propósito de intercambiar ideas y expresarle el deseo de organizarse, de no quedarse atrás, de hacer la Revolución trabajando voluntariamente. Esa inquietud ella la traslada a Fidel quien con su genial visión acerca del papel de la mujer en la sociedad y la Historia, ve la importancia de un movimiento social que incluiría a la mitad de la población cubana.

Durante 1959 Vilma crea y preside el Comité de Auspicio para participar en el I Congreso Latinoamericano por los Derechos de la Mujer y el niño, convocado por la Federación Democrática Internacional de Mujeres. Este congreso se realiza en Santiago de Chile. Se trata de la plataforma que serviría de base para la unificación de todas las agrupaciones de mujeres revolucionarias que existían entonces.

En Cuba no se detiene el trabajo. Vilma sabe dirigir y por tanto crea cuadros que integrarán una gran plataforma para llevar la organización hasta el más lejano lugar de la Isla y nutrirse allí de mujeres de base que hasta entonces no habían tenido participación en la vida social y política del país.

El 23 de agosto de 1960, después de un intenso trabajo preparatorio en todo el territorio nacional, en zonas rurales, regiones serranas o ciénagas se crea oficialmente la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Durante los primeros 15 meses de trabajo la naciente organización, aún embrionaria, había movilizado masivamente a las mujeres hacia la construcción de escuelas y hospitales; recogida y atención de los niños que deambulaban por las calles, sin asidero cuando triunfó la Revolución; mejoramiento de la vida en los barrios llamados de "indigentes" y otras tareas sociales.

Vilma es elegida Presidenta de la FMC por Asamblea Fundacional. Cargo elegido y ratificado en cada uno de los Congresos de la Federación, desde el primero de ellos, efectuado en 1962, hasta el VII, en el año 2000.

La historia de la FMC es parte importante de la vida de la propia Vilma. Aunque no ejerce la carrera de ingeniera química industrial, ella tiene voz en programas de la Revolución de carácter técnico o económico. Pero su tarea central es política y social entendida en la extensión y diversidad más amplia.

Las primeras tareas de la nueva organización serían propiciar la superación educacional, ideológica y cultural de la mujer. Llegarían a la Habana mujeres campesinas de la Sierra Maestra y otros parajes y recibirían clases de corte y costura. Todas ellas tendrían, al menos para el comienzo, una máquina de coser. Hubo una reunión en la Ciudad Deportiva. El júbilo fue extraordinario, era el incipiente inicio de un camino que ha llevado a decenas de miles de campesinas a una vida distinta, de plena participación en la economía del país.

Tras el impulso de esos cursos se le ofrece a las mujeres más humildes otros estudios sobre las primeras formas de participación fuera del hogar. Ellas, que no habían salido del estrecho ámbito familiar, descubren un mundo nuevo. Vilma sería una de las más entusiastas colaboradoras de Fidel para impulsar el conocimiento, la superación cultural, y como es lógico ello comenzaba con la alfabetización. Así integra la Comisión Nacional de Alfabetización, y coloca a la nueva organización de masas en el centro de la colosal batalla librada por todo el pueblo. Cumplida esta meta fueron emprendidas otras, como el seguimiento, las batallas por el 6to. y 9no. grados y las aulas de superación de adultos, todas ellas colmadas de mujeres. La labor de Vilma no es pasiva. No puede permanecer sentada detrás de un buró quien como ella, a riesgo de perder la vida, anduvo manejando un vehículo por toda la provincia de Oriente, en tareas de combatiente clandestina, o caminaba por las calles realizando difíciles funciones en su calidad de miembro de la Dirección Nacional del M-26-7, de manera que Vilma recorre todo el país, participa con las delegaciones de base en las movilizaciones. Atiende a las mujeres que formaron parte del Ejército Rebelde y a las jóvenes incorporadas a tareas de la defensa.

Especial atención concede Vilma Espín a la preparación militar de las mujeres, incluyendo su incorporación como profesionales en las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Ninguna tarea en ese frente podría ser más compleja para una mujer que aquella que ella misma desempeñó, perseguida por la brutal tiranía de Fulgencio Batista, servidor incondicional del imperialismo yanki.

El internacionalismo, como piedra angular de la unión de las mujeres de cualquier parte del mundo a favor de las causas revolucionarias, es fundamental. Ello encuentra en Vilma una impulsora y participante en cada acción que se lleva a cabo. La guerra revolucionaria de Viet Nam del Sur por su liberación y la igualmente heroica resistencia de la entonces República Democrática de Viet Nam (RDV) en defensa de su soberanía, frente a la despiadada agresión yanki, tienen en Vilma a una colaboradora eficaz, tanto como para los integrantes de movimientos de mujeres en Asia, África y América Latina. Al efecto, entre otras cosas, crea la Escuela de Cuadros Fe del Valle, en la actualidad Centro de Capacitación de la FMC.

Su lucha por lograr la comprensión de igualdad de género, comienza desde los albores del triunfo de la Revolución. Con ese objetivo encabeza la gran batalla ideológica que se libra en el país para eliminar la cultura retrógrada heredada del pasado acerca de los roles de género, con los consiguientes prejuicios, las creencias erróneas, los estereotipos sexuales tradicionales, los tabúes, para hacer realidad los principios revolucionarios que condenan toda clase de discriminación, ya fuere de origen social, de raza, de etnia, de sexo, de religión, de orientación sexual o cualquier otra expresión de desigualdad y trato peyorativo.

La enumeración, aún ceñida, de los valores de la revolucionaria que acaba de morir, ha de servir para que nos demos cuenta qué pérdida más grande hemos tenido. Sin embargo, el conocimiento de su pensamiento, acción y proyección serán escuela para proseguir su ejemplo.

Son múltiples las organizaciones y los planes nacionales e internacionales en los que participó Vilma personalmente para enriquecerlos, a lo largo de la Revolución.

Alguien que como ella fue tan capaz y creativa en una organización revolucionaria clandestina, también lo fue en una organización legislativa. No se trata de una enumeración de cargos. Por importantes que estos fuesen; lo válido es el trabajo que realizó en esas funciones, ya fuere como diputada a la Asamblea Nacional y miembro del Consejo de Estado, máxima organización de gobierno del país, como en el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, del cual fue fundadora y en el Segundo Congreso (1980) miembro suplente de su Buró Político. En el Tercer Congreso fue promovida a miembro efectivo, responsabilidad que desempeñó hasta 1991.

Un capítulo especial merecerían sus funciones de carácter diplomático, o de relaciones exteriores en todos los continentes, en diferentes momentos, al frente de delegaciones cubanas.

Ámbito familiar

Como se anota en párrafos anteriores, en 1959, Vilma y el entonces Comandante Raúl Castro Ruz, jefe del II Frente Oriental Frank País, y desde octubre del propio 1959, Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, contraen matrimonio. Así constituyen una familia que en la actualidad integran sus cuatro hijos y ocho nietos. Vilma siempre confió en el valor del ejemplo para la educación y formación de los hijos, y fue consecuente con este principio que supo aplicar con ejemplaridad en su educación y formación. Fue una madre, amiga y compañera. Sus hijos y nietos la amaron y amarán, la admiran y la admirarán aún más ahora, por el legado: la sabiduría que tuvo en armonizar, los sentimientos más humanos y de justicia, con la acerada fortaleza de carácter y su intransigencia revolucionaria en la defensa de las decisiones trascendentales, en defensa de los principios y la obra de la Revolución, tanto en grandes tareas como en el importante hacer de cada día.

Vilma Espín Guillois fue una mujer cubana excepcional, representante de los más elevados valores humanos dedicados con creatividad y afán a la patria, a la Revolución que vivió desde su heroico y azaroso arranque con el liderazgo de Fidel; a su familia, y a todo nuestro pueblo, con la generosidad que distingue a los grandes hombres y mujeres.

Hasta siempre, Vilma, constructora desde los cimientos de una nueva sociedad.

Duelo Oficial


El Consejo de Estado de la República de Cuba ha declarado duelo oficial con motivo del fallecimiento de la destacada combatiente revolucionaria Vilma Espín Guillois, desde las 8:00 p.m. de ayer día 18 de junio, hasta las 10:00 p.m. de hoy 19 de junio.

Mientras esté vigente el duelo oficial, la bandera nacional será izada a media asta en los edificios públicos y establecimientos militares.

 

Falleció la heroína de la clandestinidad y combatiente destacada del Ejército Rebelde Vilma Espín Guillois

Falleció la heroína de la clandestinidad y combatiente destacada del Ejército Rebelde Vilma Espín Guillois


Con profundo dolor, la Dirección de nuestro Partido y Estado comunica al pueblo que la compañera Vilma Espín Guillois, heroína de la clandestinidad y combatiente destacada del Ejército Rebelde e incansable luchadora por la emancipación de la mujer y la defensa de los derechos de la niñez, falleció en esta capital en el día de ayer, a las 4:14 p.m., luego del agravamiento, en las últimas semanas, de la larga enfermedad que le aquejaba.

Nacida en Santiago de Cuba el 7 de abril de 1930 en el seno de una familia que cultivó tempranamente en ella los valores éticos que le distinguirían e inculcó los hábitos del saber, desde joven Vilma asumió posiciones políticas revolucionarias, participando activamente en manifestaciones estudiantiles luego del golpe de estado batistiano de 1952.

Fue desde entonces inseparable colaboradora del inolvidable Frank País, militando en las organizaciones fundadas por él en la lucha contra la tiranía, hasta que formando parte de la entonces Acción Nacional Revolucionaria, sus integrantes se sumaron a las filas del Movimiento 26 de julio.

Su casa abrió las puertas para proteger a los compañeros asaltantes del cuartel Moncada, perseguidos por las tropas del régimen opresor sedientas de sangre; ya en los preparativos de la nueva etapa de lucha y luego de concluir un curso de postgrado en Estados Unidos, por orientaciones de la Dirección del Movimiento, hizo escala en México para entrevistarse con Fidel, recibir sus instrucciones y mensajes; bajo las órdenes directas de Frank participó en el alzamiento armado de Santiago de Cuba el 30 de noviembre de 1956, en apoyo a los expedicionarios del Granma, convirtiéndose su vivienda, después de esta acción relevante, en cuartel general del movimiento revolucionario en Santiago de Cuba.

Integrante de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de julio, poco antes de ser asesinado Frank País fue nombrada por él Coordinadora Provincial de la organización clandestina en Oriente, labor que de-sempeñó con particular capacidad y valentía hasta que, ante el acecho y la persecución constantes, se incorporó al Ejército Rebelde, en junio de 1958, convirtiéndose en la legendaria guerrillera del II Frente Oriental Frank País y eficaz coordinadora del movimiento clandestino de Oriente con el territorio del Frente.

Al triunfo de la Revolución en 1959, inmersa en distintas tareas, por encargo de Fidel encabezó la unificación de las organizaciones femeninas y la constitución de la Federación de Mujeres Cubanas, a cuya organización, desde su máxima dirección, se consagró con singular desvelo hasta el último minuto de su fecunda vida.

Integró el Comité Central del Partido desde su fundación en 1965, condición en que fue ratificada en todos sus Congresos. En 1980, en ocasión del Segundo Congreso del Partido, resultó elegida miembro suplente del Buró Político, y en el Tercero fue promovida a miembro efectivo de esa instancia de dirección, responsabilidad que desempeñó hasta 1991. Fue Diputada a la Asamblea Nacional desde su primera legislatura y miembro del Consejo de Estado desde su constitución.

Vilma presidió desde su creación la Comisión Nacional de Prevención y Atención Social, y la Comisión de la Niñez, la Juventud y la igualdad de derechos de la Mujer, de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Su nombre estará vinculado eternamente a las más significativas conquistas de la mujer cubana en la Revolución y a las más relevantes luchadoras por la emancipación de la mujer en nuestro país y en el mundo.

Por sus relevantes méritos recibió múltiples condecoraciones, títulos y órdenes nacionales e internacionales, entre las que se destaca el título honorífico de Heroína de la República de Cuba.

Atendiendo a su voluntad, la compañera Vilma Espín ha sido cremada. Sus cenizas serán depositadas, en ceremonia estrictamente familiar y con honores militares de inhumación en fecha que será precisada, en el Mausoleo del II Frente Frank País, donde reposan los restos de los heroicos combatientes de ese aguerrido Frente, que tuvo en ella a uno de sus más sobresalientes integrantes.

En su memoria, nuestro pueblo, con profundo sentimiento de dolor, le podrá rendir homenaje de reconocimiento y cariño en el Memorial José Martí de esta capital, y en el Salón de los Vitrales, en la base del monumento a Antonio Maceo de su ciudad natal y heroica, Santiago de Cuba, hoy de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., y, en ese mismo horario, también se le tributará homenaje de recordación en el resto de las provincias.

En su honor, la Dirección del Partido y el Estado cubano han decidido efectuar una velada solemne en el teatro Karl Marx, hoy a las 6:00 p.m., encabezada por dirigentes, la Dirección Nacional de la FMC y del Secretariado de las provincias de esa organización femenina, así como mujeres de la capital y representantes de los diversos sectores de la sociedad cubana.

 

Reclamo y combate

Reclamo y combate

Más de 27 mil amancieros salieron a las calles este primero de mayo en una jornada patriótica cargada de  combatividad  y  entusiasmo, convergiendo con el reclamo de todo el pueblo cubano para que se enjuicie al connotado terrorista Luis Posada Carriles, autor confeso de la voladura  en pleno vuelo de un avión en 1976, atentado en el que perdieran la vida 73 personas inocentes.
Los habitantes en el más sureño de los municipios  de la oriental provincia de Las Tunas sumaron sus voces exigiendo la inmediata liberación de los Cinco antiterroristas encarcelados injustamente en Estados Unidos.
Los amancieros saludaron la festividad del proletariado mundial con el cumplimiento de importantes obras de beneficio social y económico, entre ellas, el Jardín Municipal y facilidades que incrementan la recreacción en la Base de Campismo del  poblado de Guayabal.

TV SUR

TV SUR Cada jueves, desde el pasado mes de enero,  a las seis de la tarde los lugareños buscan la sintonía con el canal 43, frecuencia donde se origina la señal  de la corresponsalía de Tunasvisión en el municipio de Amancio.
TV SUR, como se denomina esta emisora, tiene entre sus antecedentes los trabajos realizados, sin los actuales aseguramientos tecnológicos, en el año 2001 por la colega Nelsy Rubén Larroche, quien difundió a través de la televisora territorial el acontecer de las mujeres y hombres de esta localidad tunera.
Sin embargo, con  renovados bríos, desde el 8 de octubre del pasado año, fecha de la inauguración oficial de la corresponsalía, a la pequeña pantalla llegan imágenes desde esta sureña tierra, avaladas por el desempeño de Bárbara Borrás Aguilar, reportera; Oscar Cardoso Rosabal, camarógrafo y Oscar Cardoso Reinó como editor.
Atrapadas por el lente penetran en los hogares  las proezas de un pueblo que se resiste a la inercia y se conduce por senderos de comprometido quehacer en una obra transformadora que depura imperfecciones y alaba las bonanzas.
"Diariamente enviamos trabajos periodístcos hasta el canal provincial, con énfasis en programas como LTV Noticias y Corte Directo, aunque nuestro principal reto se concentra en la revista de variedades "Así Somos", explica Bárbara.
Con una duración de 27 minutos y una frecuencia semanal, "Así Somos", refleja con particular vehemencia las realidades amancieras; incluye una sección cultural, un capsular informativo y el musical de preferencia popular, entre otros temas de interés.
En el sur tunero existen corresponsalías de TV en los municipios de Jobabo y Colombia, mientras que en la Villa azul de los Molinos un telecentro comunitario, complementa el  espectro visual del territorio, convertidos todos, en herramientas idóneas para la información y educación del pueblo.

Homenaje y remembranzas.

Homenaje y remembranzas. Sin ínfulas de héroes ni alusiones a un protagonismo personal, Nelsy, Naranjo, Pastor y Luisito, abrieron las compuertas de la memoria, para en camaderil charla desgranar el protagonismo de maestros, médicos y soldados, en las coberturas periodísticas realizadas, en diferentes momentos, desde tierras tan lejanas como Angola, Venezuela o Haití.
Tal fue el matiz del IV Encuentro de periodistas internacionalistas y corresponsales de guerra, realizado en el más occidental de los municipios tuneros como acción imprescindible del programa de actividades en la Jornada Nacional de homenaje a los profesionales de la Prensa, que cada año tiene al mes de marzo de anfitrion y se dedica en tributo sincero a la fundación del periódico Patria  por José Martí, en 1892.
Las peripecias para recoger en los diferentes géneros periodísticos esas vivencias y luego transmitirlas a nuestro pueblo, sin soslayar los rigores, penurias y riesgos de cada misión, fueron contadas con las virtudes del oficio, mientras que el auditorio ávido de conocimientos y admiración, no desaprovechó la ocasión para compartir sueños, experiencias y la marcada diferencia de esas historias con la realidad cubana.
Como parte del evento, una parte de los  periodistas internacionalistas tuneros visitaron lugares de interés social del municipio de Amancio, donde pudieron aquilatar la obra transformadora de la Revolución en esta sureña localidad. Así la moderna y confortable Central de Ambulancias, se levantó ante los visitantes como un monumento de los programas de la salud pública cubana a los esfuerzos por elevar considerablemente la calidad de vida de la población.
Otro punto de referencia en el recorrido resultó la escuela especial Darío Guevara, donde más de un centenar y medio de niños con dificultades cognitivas y de aprendizaje, son atendidos por un claustro, profesionalmente capacitado, con el objetivo de devolverlos a la sociedad con la utilidad de la virtud.
Así queda sembrado en nuestros lares el reconocimiento a quienes desandan fronteras para convertirse en imagen, voz y letras de los miles de cubanos que desde otras latitudes materializan nuestra prédica solidaria.

De la verdad a la virtud.

De la verdad a la virtud. Afincados a la prédica martiana de que la grandeza está en la verdad y la verdad en la virtud, los periodistas de Radio  Maboas, emisora ubicada en el tunero municipio de Amancio(antiguo central Francisco), iniciaron la jornada de reconocimiento a los profesionales de la prensa en Cuba.
El sitio indicado para anunciar el desarrollo del homenaje, que se extenderá hasta el venidero 14, como recordación al 115 aniversario del periódico Patria, fundado en 1892 por José Martí para difundir las ideas independentistas, fue la pequeña plaza edificada, en la localidad, como tributo al Héroe Nacional cubano.
Muchas son las actividades comprendidas en el amplio programa, entre ellas intercambios en centros laborales y estudiantiles, talleres sobre las realidades y retos del periodismo actual, reconocimiento a reporteros destacados y encuentros comunitarios.
Los integrantes de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en Amancio, confirman el compromiso de consolidar su desempeño profesional teniendo como brújulas el legado del  ideario martiano y las tangibles realizaciones de la sociedad cubana actual.
Por eso los periodistas amancieros desandan los sederos de la esperanza, deshaciendo los entuertos de la unipolaridad mundial, confiados en la victoria de las ideas y la solidaridad como fundamentos evidentes en un tiempo donde deben primar la verdad y la virtud.

Nuevos abriles para Macondo

Nuevos abriles para Macondo

Lejos estaba de imaginar el periodista y escritor Gabriel García Márquez cuando, en 1967, escribió su célebre “Cien años de soledad”, que en otras latitudes, muy queridas por él y pasados 3 años de esa publicación, la Heroína del Moncada, Haydée Santamaría Cuadrado, bautizaría como “Macondo”, en franca alusión a aquel pueblito colombiano que acababa sepultado y destruido por las guerras y el progreso, al más occidental de los municipios tuneros.

El propio doctor Armando Hart Dávalos, compañero en la vida y actividad revolucionaria de la fundadora de la Casa de Las Américas, diría a la periodista Ilia Tamayo Batista que: “ Macondo se lo puso Haydée. Era un nombre un poco conflictivo, porque es lo último, pero se lo puso con un inmenso cariño, con mucho respeto y lo hermoso es que puede seguir con ese recuerdo..., pero Macondo se ha hecho algo más, gracias a la Revolución”.

Al cabo de 36 años, el colectivo de profesores y estudiantes de la Sede Universitaria del municipio de Amancio (SUM), retomaron el referente histórico y como vindicación y ofrenda , teniendo como brújula inspiradora la presencia de Haydée y Hart en labores de dirección en la década del 70 del pasado siglo en esta localidad, convocaron al evento teórico práctico “Nuevos abriles para Macondo”.

El objetivo rector del proyecto es aglutinar a todo el pueblo, representado por sus instituciones administrativas, en un movimiento que pase revista a los principales logros económicos, sociales, culturales y científicos de esta tierra tunera, luego de ser signada con el sobrenombre de marras.

El primer evento  se realizó el 23 de abril  del año pasado, en la céntrica calle A. Allí 23 organismos expusieron, a través de ponencias,  los resultados de la etapa, contando siempre con el apoyo de  estudiantes de la Sede Universitaria, pues el acontecimiento forma parte de su formación como profesionales de nuevo tipo.

 En el contexto del evento, se presentó un libro sobre los Cinco cubanos prisioneros en el imperio, de la escritora amanciera Maritza Moreno,  mientras que los centros laborales mostraron sus logros y resultados, acompañados de certificados, trofeos y otros estímulos.

No cabe la menor duda de que el proyecto nacido en la SUM y patrocinado por las autoridades del municipio, será oportunidad para demostrar los sostenidos avances de un pueblo que exhibe hoy una moderna Sala de Rehabilitación, una planta telefónica digitalizada y una emisora de radio, entre muchas obras más que amplifican un verdadero y creciente desarrollo.

Los nuevos y renovadores aires llegaran con abril, se abrirán huellas en la piel de la historia y se consignarán para la posteridad las transformaciones de un pueblo que se resiste a sucumbir por las guerras y sí levantará sus banderas al cielo para mostrar las realidades del actual Macondo, ese que al igual que el corpulento árbol homónimo de la familia de las Bombacáceas, semejante a nuestra legendaria Ceiba, puede alcanzar entre 30 y 40 metros de altura, abonado con el sudor, el sacrificio y el altruismo de sus mejores hijos.