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Amanciero soy

Sociedad

Nuevas obras para el disfrute del pueblo.

Nuevas obras para el disfrute del pueblo.

Luego de intensas jornadas de trabajo creador en el municipio de Amancio  comenzaron a prestar servicio un grupo de instituciones de beneficio económico y social.

Entre las de mayor incidencia para la población se encuentra el Hogar Materno de El Batey. Allí 21 futuras mamás, disfrutan de una confortable instalación, rehabilitada a un costo de más de 26  mil pesos y unos 3 mil en divisas.

Desde ayer las mujeres ingresadas en el Hogar, además de contar con una exquisita atención del personal médico, disfrutan de comodidades en los dormitorios, salas de estar y comedor, como antecedente para lograr un parto feliz.

De particular aceptación por el pueblo trabajador resultó la reapertura de unidades de la gastronomía como la pizzería “La Italiana” y  el restauran “El Polinesio”; unidades que elevarán el nivel de sus prestaciones a partir de un  proceso inversionista de consideración.

Tanto en la pizzería como el Polinesio se climatizaron sus salones, se remozó las barras, se adquirieron nuevos y modernos equipamientos, que deben corresponderse con mayor calidad en sus servicios.

En la jornada de este sábado quedó en pleno funcionamiento la Casa del trabajador azucarero, el Centro Porcionador, destinado a la elaboración de alimentos destinados a la venta popular, el Hogar de Ancianos de Peraza, el local del Banco de Créditos (BANDEC), consultorios del Médico de la Familia y diferentes tramos de viales.

La cochiquera “Venezuela Libre”, viene a complementar un cliclo productivo para que la empresa azucarera Amancio Rodríguez, logre el autoabastecimiento alimentario.

Allí y luego de de un proceso restaurador se atiende una masa animal con condiciones genéticas que excede los   115 kilogramos promedio por ejemplar.

 

32 años jugándoselas en las alturas

32 años jugándoselas en las  alturas

“Cuando uno va en el vacío siente un frío terrible en el estómago. Prácticamente no te das cuenta de lo que sucede, sólo tomas conciencia al chocar con el suelo,  aparecer los dolores,  después se  manifiesta el susto que desemboca en miedo”

Así con una franqueza propia de los hombres humildes, Fedor Martínez Pérez, trabajador del Contingente Armando Mestre, de la provincia de Las Tunas, me contó  su caída desde una altura de 12 metros, cuando cumplía su misión laboral.

“Imagínese que tuve una fractura doble en la cadera, en 4 costillas y 3 en el brazo derecho. Mis compañeros pensaban que me había matado. Al terminar la convalecencia y reiniciar mis faenas, sentí un miedo espantoso, pero escalé una altura de 32 metros.

Este relato lo corrobora Rafael  Camínate, jefe de montaje de la brigada que  acomete las obras para el techado del Estadium beisbolero “Gilberto Ferrales”, del municipio de Amancio:

“Fedor es un trabajador experimentado, muy responsable y disciplinado. Siempre presto a ayudar a sus compañeros. Fíjese que tiene 62 años de edad, hace dos que se jubiló, pero se reincorporó al llamado de la dirección del Contingente”

Este sencillo cubano, que acumula un récord de 32 años desafiando las alturas, me cuenta que cumplió misión internacionalista en la República Popular de Angola y ha trabajado en diferentes obras en Holguín, La Habana, Cienfuegos, Las Tunas y muchos lugares más.

Explica que lo principal en su oficio es no tener miedo, “o mejor dicho saber controlarlo. Hay que concentrarse,  la distracción puede ser fatal; usar los medios de protección y asumir la tarea con mucha responsabilidad”

Las obras del techado del estadium de esta tunera localidad, vienen a coronar una aspiración de quienes sienten el orgullo de convivir en la misma tierra de estelares peloteros como Gregorio Pérez, Asterio Zaldivar, Eduardo “Tiburón” Morales y José Luís López, entre otros.

Según el historiador del deporte, Rogelio Ibarra Corrales, “el primer campo de pelota de esta localidad se construyó en 1902  y no fue hasta 1956, que comenzó a utilizarse el actual terreno hasta  que en los años 80 del pasado siglo se modernizó y se edificaron gradas confortables”

Amolador: ¿oficio en extinción?

Amolador: ¿oficio en extinción?

A la mente vienen como secuencias tangibles imágenes de la infancia y la juventud, no tan lejanas en el tiempo, donde un hombre con un alijo de instrumentos a cuestas se hacía acompañar por un melodioso aviso para llamar la atención sobre su presencia en barrios y comunidades.

Ninguna  ama de casa o costurera se resistía al musical llamado y la voz se corría de vivienda en vivienda: ¡llegó el amolador de tijeras! Así el oficioso personaje ponía en función su minúsculo taller, unas veces sobre la bicicleta, carretilla o cualquier medio que le permitiera la transportación segura y el trabajo proveedor del sustento diario.

Este oficio, sencillo al parecer, se  heredaba de generación en generación, al punto  que muchas familias eran reconocidas como los “amoladores de tijeras”, o simplemente “Fulano el amolador”

De un tiempo a esta fecha, cuando los avances tecnológicos se adueñaron de la geografía social,  o los empleos estatales enriquecieron las perspectivas de las mujeres y hombres, comenzó el declive de esta imprescindible profesión, tan útil y necesaria como cualquier otra.

Hace unos días la tranquilidad del mediodía de mi barrio se perturbó  con el armonioso sonido, que nos llevó de vuelta al pasado y renacieron las remembranzas, al aparecer como un ave rara ¡un amolador de tijeras! De más está decir que la voz se corrió de vivienda en vivienda y las pocas amas de casa y escasas costureras, corrieron al encuentro con el afilador del cortante instrumento.

Valdría  la pena que  se pensara en la reapertura de las escuelas de oficios y los encargados de la Educación Técnico-Profesional  incluyeran en los planes de estudios y convocatorias  estas profesiones que, junto a muchas especialidades manuales, engrandecen la satisfacción de las necesidades comunitarias y ennoblecen el espíritu y el amor al trabajo.

¿Será el amolador de tijeras un oficio en extinción?

Producciones agroalimentarias y ahorro, tareas impostergables

Producciones agroalimentarias y ahorro, tareas impostergables

Las producciones agroalimentarias y la necesidad de ahorrar, fueron los conceptos sobre los cuales se centraron los debates de los asistentes a la Décimo Primera sesión ordinaria de la Asamblea municipal del Poder Popular  correspondiente al actual período de mandatos, realizada en el cine teatro Yáquimo.
Para nada se soslayó la responsabilidad de directivos y trabajadores de las entidades encargadas de revertir la negativa situación que presentan los diferentes programas destinados a fomentar las producciones agroalimentarias.
En ese sentido se abogó por buscar alternativas, aplicar los resortes imprescindibles de la ciencia y la técnica, optimizar el uso de los recursos humanos y materiales e incrementar las acciones organizativas y de control.
Muchas de las intervenciones coincidieron en que las dificultades sólo pueden tener soluciones en el marco de nuestro proyecto socialista, aprovechando las potencialidades ignoradas para minimizar y atenuar las desagradables e inhumanas consecuencias de la crisis económica y financiera del sistema capitalista mundial.
Los representantes de los más de 41 mil amancieros, descartaron casualidades, criticaron ineficiencia y elevaron al pedestal de la conducta cotidiana la necesaria conciencia del ahorro.
De ahí que retomaran  intervenciones del compañero Fidel sobre el tema  de la austeridad energética, y propusieran la instrumentación de medidas que  conduzcan inexorablemente a la sustitución de importaciones; hacer más con menos, evitar el derroche en la zona residencial y profundizar en la consolidación de conceptos relacionados con el ahorro y el mejor aprovechamiento de los recursos disponibles.
Los participantes en la sesión ordinaria del gobierno apostaron por cumplimentar un conjunto de acciones para conmemorar el 60 aniversario del asesinato de los líderes sindicales Amancio Florentino Rodríguez Herrero y José Oviedo Chacón (18 de septiembre), el Día de la Rebeldía Nacional (26 de julio) y el próximo cumpleaños del Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz (13 de agosto), como motivaciones ideológicas que confirmen que el Socialismo en la ciencia de la eficiencia.

¡Y se llama Amancio!

¡Y se llama Amancio!

 

Diez años y unos tres meses antes de la clarinada de enero de 1959,  frente a los cuerpos inertes de los líderes sindicales Amancio Rodríguez Herrero y José Oviedo Chacón, asesinados por testaferros del imperio, Lázaro Peña, capitán de la clase obrera cubana, profetizó que algún día este ingenio azucarero pertenecería a los trabajadores y rendiría permanente homenaje a los dirigentes caídos en defensa del proletariado.

Sólo el triunfo rebelde trajo a estas tierras preñadas de tradiciones patrióticas y saturadas de sueños de justicia y dignidad  las transformaciones necesarias que permitieron salir de aquel pasado de oprobio donde la máxima expresión de la existencia estaba caracterizada por signos neocoloniales, sujetos a las ambiciones de quienes la habían convertido, por obra y gracia de Don dinero, en reservorio de materias primas y remota hacienda monoproductora.

El advenimiento del Primero de Enero sembró en la más occidental de las localidades tuneras aires renovadores, eliminó de la geografía social males como el tristemente recordado desalojo del Realengo de Las Maboas, la desmedida explotación de los trabajadores portuarios, azucareros y agrícolas, la insalubridad se fue a pique junto a la denigrante  prostitución, mientras que los despidos y el desempleo encontraron su definitivo paredón.

Un bojeo por los últimos diez lustros  de esfuerzos, trabajo y resistencia de los  más de 41 mil amancieros, evidencia un panorama diferente signado por una esperanza de vida superior a los 79 años, una tasa de empleo del 64 por ciento y un sistema de  instituciones culturales, educacionales, deportivas,  de salud y comerciales que se  corresponde con el desarrollo alcanzado por el resto de país.

Tomando como botón de muestra el sector educacional, digamos que antes del 1959 el mismo se caracterizaba por una precaria situación con poca cobertura de la zona rural y dificultades múltiples en la urbana. Hoy cuatro Sedes Universitarias; 70 escuelas de las diferentes enseñanzas y un personal docente, científica y metodológicamente mejor preparado, garantizan una exquisita formación a las futuras generaciones.

En el campo de la salud la obra revolucionaria alcanza ribetes dignos de imitar. De un modesto hospitalito, propiedad de la compañía azucarera, 60 niños muertos por cada mil nacidos vivos y escasas consultas particulares, la Revolución creó 69 nuevas unidades asistenciales, donde 330 profesionales garantizan indicadores cualitativos dignos de imitar en cualquier latitud del planeta, sobresaliendo en el último año el cero de mortalidad infantil.

Las áreas deportivas (49) e instituciones culturales (10) garantizan a los amancieros una participación protagónica en las actividades de la cultura física, la práctica de ejercicios; la recreación y el esparcimiento sanos, y el enriquecimiento espiritual para todos sin mediar razas, sexo o religión.

Medio siglo atrás la electricidad y las comunicaciones eran extremadamente limitadas a tales y mas cuales familias. Con la alborada del enero luminoso, esas vitales prestaciones se expandieron. Ya los amancieros disfrutan de más de 3 mil servicios telefónicos  y con el objetivo de modernizar esa tecnología se abre paso la instalación de la fibra óptica;  la electrificación llega al 98 por ciento de los hogares locales, beneficios que se unen a los miles de equipos entregados a la población como fruto de la Revolución Energética.

Con orgullo quienes viven en el más occidental de los municipios tuneros muestran como distingo el primer poblado construido en la provincia para campesinos desalojados antaño (El Indio), también el primogénito de los Círculos Infantiles del territorio y la pionera de las terminales de exportación de azúcar a granel de la nación.

La inauguración, en 1970, de una estación radial que ya navega en el ciberespacio, una corresponsalía de televisión, el establecimiento de rutas de ómnibus que enlazan al municipio con ciudades como La Habana, Camaguey, Santiago de Cuba y Las Tunas, constituyen conquistas del pueblo trabajador.

Ya el costero asentamiento de Guayabal no es el olvidado poblado de pescadores heredado de la República Neocolonial, hoy sus gentes se vanaglorian de una confortable Base de Campismo, de un productivo Establecimiento Pesquero Industrial y de una variada estructura de unidades gastronómicas, educaciones, deportivas y culturales.

En las 80 circunscripciones que integran los ocho Consejos Populares, nacidos a raíz de la constitución de los Órganos Locales del Poder Popular, se evidencia la democracia socialista, donde cada ciudadano participa activamente en el diseño de las estrategias sociales, económicas y políticas, junto a organizaciones como los Comités de Defensa de la Revolución, Central de Trabajadores de Cuba, Federación de Mujeres Cubanas y la Asociación de Agricultores Pequeños, para sostener, mantener y defender nuestro proyecto socialista.

El pasado año constituyó para los amancieros una verdadera prueba impuesta por la fuerza de la Madre Natura. Los huracanes Ike y Paloma se ensañaron con su poder destructivo ocasionando daños al 19 por ciento del fondo habitacional  (con particular incidencia en Guayabal) y pérdidas materiales superiores a los 22 millones 500 mil pesos.

El esfuerzo de todos, el trabajo colectivo, la ayuda del país y la visita del  Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, junto a otros dirigentes de la Revolución, a la comunidad de Guayabal, dinamizaron el entusiasmo popular,  consagraron la esperanza y potenciaron la obra de un pueblo que  está listo para resistir, crear y vencer.

Por eso diez años y unos tres meses después del horrendo crimen escenificado en el local del Sindicato del antiguo central Francisco, cuando el Comandante llegó y mandó a parar, las proféticas palabras de Lázaro Peña se corporizaron en la obra de un pueblo libre, dueño de su destino y que vestido de verde olivo nacionalizó y diversificó la industria azucarera y escribió por siempre en las humeantes chimeneas del ingenio el nombre de Amancio Rodríguez Herrero.

 

Un mes después

Petrificadas en la memoria permanecen las imágenes vividas por los amancieros en la madrugada del octavo día del noveno mes del actual año, cuando con ciega y descomunal fuerza, el huracán Ike hizo acto de presencia en la geografía del más occidental de los municipios tuneros.

Fueron horas de tensión, donde los músculos se tensaron y el manto del peligro y la destrucción copo cada palmo de tierra irrespetando la obra creada por un pueblo dispuesto, ahora, a resistir los embates de la madre natura.

Pero transcurrido un mes, con el milagro del esfuerzo y la voluntad inclaudicable de los vencedores, oleadas de personas se consagran al proceso recuperativo. Por allí renacen techos, se levantan paredes y se perfecciona inmuebles, buscando las mejores condiciones para futuros azotes.

La agricultura, una de las esferas más golpeadas por el evento climatológico, asume estrategias para poblar las tierras golpeadas con producciones de urgencia, donde las variedades de ciclo corto se enseñoreen y hagan retornar el abasto sistemático de viandas, hortalizas, granos y carnes a la población.

Atrás quedaron los incómodos apagones, el involuntario desabastecimiento de agua y la interrupción de producciones vitales para el mantenimiento de la normalidad. Los oportunos grupos electrógenos, salvadores de la luz en las horas inciertas, regresaron a sus emplazamientos como garantía de continuidad y sostenibilidad.

Los azucareros, portadores de las ricas tradiciones cubanas, asumen con altruismo el rescate de plantaciones y el reacomodo de las actividades productivas de este sector de particular incidencia en la economía local.

El asentamiento costero de Guayabal, ese que clava nuestra presencia existencial en la anatomía del Golfo del Guacanayabo, se torna un activo hormiguero ungido con la premura del esfuerzo y la aspiración de devolverle al poblado y sus instituciones sociales y económica los colores de la vida.

Nuestras calles se contagian con la policromía de los uniformes escolares; esos que veneran, recuerdan, cantan y aspiran a ser como el Che, contagian de alegrías y sonrisas el entorno citadino y llenan de esperanzas aulas y escuelas retorcidas por el descomunal viento, pero activadas por la voluntad humana.

Nuevas estrategias para garantizar la alimentación al pueblo se entronizan en el ajetreo institucional. Extensas áreas ociosas se reparten en busca de los frutos que pare la tierra labrada y bendecida con el sudor proletario y campesino.

Nada que en los anales de la ciclonología quedará marcado el octavo día del noveno mes del año; también dedicado por los creyentes a venerar a la patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre, como una fecha donde la capacidad humana lidió con la fuerza bruta de la naturaleza, para extraer la experiencia necesaria y perpetuar su recia estirpe de vencedores.

Con lo que no pudo IKE

Con lo que no pudo IKE

 

La devastadora furia de la décima formación ciclónica de la actual temporada se ensañó con una parte considerable del territorio cubano, aunque su ciego poder de destrucción se enseñoreó en el norte oriental.

Con esta afirmación no soslayo los estragos que sufrieron las localidades del sur tunero, siendo el municipio de Amancio el más afectado en esta zona geográfica. El abolengo de añejos árboles reducido a ramajes en el suelo húmedo, es una imagen  que conmueve y sorprende.

IKE cambió con sus ráfagas diabólicas, para algunos pronosticadores atrevidos superiores a los 120 kilómetros por hora,  el estado del fondo habitacional  dejando tras su paso catastróficas  escenas propias de filmes de ciencia ficción.

Este fenómeno climatológico  torció y partió a su antojo postes del tendido eléctrico y telefónico. Redujo a despojos inservibles  paredes de concreto, desbordó ríos, inutilizó vehículos, además de  lacerar con saña instituciones sanitarias, educacionales y de la cultura.

En su trayectoria espantosa, el meteoro  paralizó bombeos de agua, arrasó plantaciones, abrió heridas profundas en la tierra y en los sentimientos humanos. Sus secuelas siempre  serán una página triste en la historia de la ciclonología.

Caminos que padecen la agonía de un insensato, cruel y despiadado bloqueo impuesto por  las administraciones norteamericanas, vieron resentidas sus dolencias; la higiene ambiental tropezó con escombros y desechos sólidos, pero los trabajadores de la salud impusieron su vocación y humanismo.

Pero el malvado IKE no pudo llevarse ni arrastrar el sentimiento solidario de un pueblo educado en ese noble postulado. Viviendas, de las consideradas fuertes, se convirtieron de la noche a la mañana en seguros refugios para familiares, vecinos y cuantas personas necesitaran amparo en esas horas difíciles.

De la misma forma esas casas con buen estado constructivo sirvieron para resguardar  televisores, refrigeradores y muchos artículos facilitados por la Revolución a las familias cubanas para elevar su nivel de vida.

Algo que ni siquiera pudo rasguñar IKE fue el tesón, la capacidad de resistencia y el poder de recuperación de un pueblo curtido en el fragor de las batallas, acostumbrado a las victorias y a alcanzar la gloria siempre con el fundamento del esfuerzo propio.

También el huracán chocó con la voluntad política de un estado que puso en disposición  de mitigar daños cuantiosos recursos, que albergó en centros seguros a  más de 2 millones de seres humanos, o las Fuerzas Armadas Revolucionarias que no escatimaron medios y hombres para  salvar vidas.

Por eso, cuando IKE sea historia se podrá contar de sus destrozos,  de los rostros alarmados ante sus embates, pero nunca temerosos,   y por sobre todas las cosas, las  enseñanzas y fortalezas que afincó en cada uno de los habitantes de este archipiélago que apuesta por el futuro,  el desarrollo y la recuperación, y eso IKE no se lo pudo llevar.

 

 

 

Ike y yo

Ike y yo

Aseguro que lo seguí,  vía Internet, desde que prácticamente era un embrión. Luego  observé su posible trayectoria y comenzó a preocuparme  su evolución y futuro desarrollo.

La fase de alerta ciclónica  me llevó hasta el  Consejo de Defensa Municipal. A partir de ahí se desencadenó todo un sistema de divulgación y orientación a la población sobre las medidas que debían adoptarse para prevenir daños.

Viajes constantes y permanencia  hasta altas horas de la madrugada en la comunidad costera de Guayabal. Punto geográfico vulnerable a las penetraciones del mar y con antecedentes de resistencia a la evacuación.

Se incrementaron las acciones informativas. Entrevistas a los principales dirigentes del gobierno y el Partido. Ike es una verdadera amenaza para la parte oriental del país.

Aumentan los riesgos. Visitamos centros de evacuados, de elaboración de alimentos, divulgamos las medidas dictadas por  el Órgano local de la Defensa Civil y su Estado Mayor Nacional.

Se retira en servicio de electricidad, el municipio queda  en tinieblas sin luces ante el fenómeno que se avecina. Se activa el dispositivo en la emisora para mantener la vitalidad de este medio de información a la población.

Llueven llamadas telefónicas de los oyentes para conocer detalles precisos del  evento climatológico. Se les responde con certeza y se infunde optimismo y confianza, aunque se alerta sobre los riesgos y la amenaza que se cierne sobre nosotros.

Pongo a buen recaudo a mi anciana madre, 84 años de edad. A esta altura se materializa el enfrentamiento  del hombre con su inteligencia contra la fuerza bruta de la naturaleza.  Ike con furia ciega golpeó la añeja cubierta de mi vivienda, inmueble que resistió con valentía y orgullo su integridad.

Familiares y vecinos, en medio de los fuertes vientos y la intensa lluvia protegen pertenencias vitales. Por momentos la impotencia se adueña del pequeño grupo. Pero la voluntad y el espíritu de resistencia y solidaridad soslaya temores y detiene la aparición del miedo.

No es exagerado decir que los efectos de IKE son devastadores. Sin embargo se puede asegurar que este huracán nos golpeó duro, pero no nos venció. Tras el paso del “Leñador”, como muchos nombran a ese  fenómeno natural, un pueblo entero se levanta y  con mucha voluntad se recupera de las heridas y estragos de la décima formación ciclónica de la presente temporada.

 

 

 

Dos cabezas en La Corraleta

Dos cabezas en La Corraleta

Como cada día de su existencia el amanciero Manuel Gerpe García, el pasado 8 de abril, se tiró temprano de la cama, esta vez con una preocupación agregada: Ojinegra, una de sus vacas favoritas y más productivas, presentaba síntomas de llegar al final de su embarazo. El café traído en las manos de su esposa Lidia, se lo bebió de un solo sorbo y los pasos apresurados lo llevaron hasta la corraleta contigua a la vivienda.

Ante las molestias evidentes y los trabajos de parto, Ojinegra mostraba desesperación e impotencia. Gerpe, sin pensarlo dos veces, apeló a la experiencia de de más de 40 años en los trajines de la ganadería y ni corto ni perezoso pasó de ordeñador a veterinario. Ahí mismo vino la sorpresa: luego de interminables ajetreos, Ojinegra expulsaba desde sus entrañas una increíble criatura.

-“Fíjate, llevo muchos años dedicado a este trabajo y te aseguro que en mi vida había visto algo igual”, me espeta Gerpe todavía sorprendido por el capricho de la madre natura.

Ante mis ojos se muestra una rara figura bicéfala. Las dos cabezas, muy bien definidas, anuncian la curiosidad, mientras Manuel me cuenta que el animal tienen un récord de unos 5 partos, todos normales, y es de las que diariamente entrega alrededor de 8 litros de leche.

Así con mi desconocimiento a cuestas me largué en busca de la explicación científica y acreditada. Según la doctora Idania Hemming Bennett, directora del Instituto de Veterinaria, en esta localidad tunera, “evidentemente se trata de una malformación genética. Este fenómeno es poco frecuente y puede obedecer a varios factores, entre ellos: la consanguinidad o a la no división de los óvulos de un embarazo que parecía ser gemelar”

Lo ocurrido en la finca La Corraleta, ubicada a pocos kilómetros del principal centro urbano del municipio de Amancio, se riega como pólvora. Nace el rumor y se extienden cometarios; los unos exageran, los otros muestran incredulidad. Pero lo cierto es que la noticia se corre de boca en boca, mientras Ojinegra, con cierto orgullo deja ver cierta tristeza ante la muerte inmediata de su bicéfala criatura.

EL GRAFITO DEL HONOR

Autor Luís Martí Casas.

Es Rafael Aparicio
"el grafito del honor"
que pinta sobre una flor
su radiante sacrificio.
Entonces del beneficio
su palabra se deriva,
y como que fluye arriba
del Turquino su ideal
es una astro individual
con una luz colectiva.

Rafael Aparicio, pasa
el tiempo... y en su natal
mi nombre de palma real
se torna en bardo y lo abraza.
Cuando yo tenga en mi casa
un teléfono amanciero,
cada veintitrés de enero
- desde por la madrugada -
recibirá mi llamada
con un saludo sincero.

Sus Manos

Sus Manos

Sus manos me provocan un embrujo sin par. En ellas aprecio un lenguaje sugerente, intencionado y capaz de advertir estados de ánimo, énfasis, análisis profundo, además de ser comprensible y dialéctico

 

En sus manos cada gesto, sin estar calculado, seduce y atrae la atención hasta del más despistado. Ahora juntas, por separado, o con sólo algunos dedos: subraya la intensidad o simplemente insinúan la prioridad y el valor, porque ellas son el reflejo y el espejo de un ser transparente, sincero y digno.

 

La costumbre de observar sus manos traídas por imágenes de televisión, o en las páginas de revistas y periódicos, despertaron un profundo interés por descifrar en la charla camaraderil, en el discurso político o en los rigores diplomáticos, ese mensaje humano, solidario, franco y culto que siempre expresan.

 

Sus manos, capaces de empuñar la pluma del buen periodismo, el rebelde fusil de la justicia, salvan al niño, al obrero o la mujer; se visten de pelotero o basquebolista y acompañan e ilustran la palabra para expresar verdades, principios y profecías, son todo un símbolo.

 

Cuando cerca estuve de sus manos, esas que atrajeron la sensibilidad y provocaron el derroche artístico de Oswaldo Guayasamín, sentí esa rara sensación de regocijo interior y casi vanidoso, la cual se hizo visible, cuando una de esas manos, cubrió con afecto mi hombro izquierdo.

 

Pero el ego gana y ahora mi mayor ambición no es sólo comprender el lenguaje directo y claro de sus manos, impregnarme del mensaje de sus gestos, sino que va más allá, para desear estrechar algún día, esas manos que luchan por mantener aspiraciones que en Cuba dejaron de ser sueños, para convertirse en realidades tangibles, universales e históricas.

La calle C.

La calle C. Escoltada por sus hermanas D y B, y extendida  por unas 5 cuadras, la calle  C viene a ser como ese apéndice necesario e imprescindible para contar la historia del centro urbano del municipio de Amancio. Realmente no es la principal, pero  sí la de mayor abolengo citadino. Según cuenta Moisés Bate Peraza, uno de sus vecinos más antiguos,  ésta fue de las primeras del asentamiento. En ella encontraron acomodo residencial figuras de prominencia dentro de la Francisco Sugar Co, entre ellos, los jefes de los talleres de reparación de los camiones, motores y  de los molinos del ingenio. En su final estuvieron las oficinas que servían de sede a la administración foránea y aún se conserva la casa donde residían los administradores de la fábrica, después del triunfo de enero de 1959. En este trozo del entramado urbanístico, que fue de los primeros en recibir los beneficios del asfalto, se entrelazan varios estilos arquitectónicos, los mismos denotan las diferencias sociales impuestas durante la  República Neocolonial  y son una evidencia tangible de la penetración norteamericana en esta sureña zona de la actual provincia de Las  Tunas.En ella se asientan importantes entidades dedicadas al esparcimiento, el cultivo de la cultura, las tradiciones, la salud y hasta para recibir la última visita antes de partir hacia el otro mundo, si es que éste existe.  En esta vía se empinan y  enseñorean Bodegas, la principal Sala Cinematográfica de la localidad, Librerías, Unidades de la Gastronomía, Florerías, el Museo del Deporte, antiguas Cuarterías, Combinados de Servicios, Bibliotecas, una Tienda del Fondo Cubano de Bienes Culturales y  la Funeraria. Allí viven médicos, jubilados, poncheros, trabajadores por cuenta propia, periodistas, choferes, maestros, escritores para la  Radio, costureras. También trabajadores de la higienización, estudiantes de bachillerato, de medicina, Pedagogía, carpinteros, Bodegueros, enfermeros, policías, pintores y pioneros, o sea, una ciudad en pequeña escala. Los residentes en  la calle C son como los de cualquier rincón de este archipiélago: laboriosos, emprendedores, solidarios, de voluntad férrea y muy apasionados. Aunque, al decir verdad, el vecindario no es el Paraíso.   El relieve perdurable y trascendido de esta calle viene,  entre otras razones, de la actuación, donde confluyen  ella y su prima hermana, conocida como “la calle de Los Cocos”, de agrupaciones musicales de la talla de Estrellas Cubanas, Pacho Alonso, Aragón, Tiburón Morales, quien inició su vida artística en esos predios y el mayor portento de la música cubana: Benny Moré,  al  interpretar, con su inigualable voz, ese Francisco Guayabal, ofrendado por el virtuoso Pío Leyva a la hospitalidad y alegría de este pueblo.   Hoy, gracias a un esfuerzo de las autoridades amancieras, la calle C viste sus mejores galas: un Cine restaurado, reanimadas el resto de las instituciones y el alumbrado público; pintadas las viviendas. Sólo que el beneficio debe corresponderse con la responsabilidad de quienes viven en ella para mantenerla como la arteria de mayor prestancia  patrimonial y abolengo citadino de este poblado.                          

Una prensa que hace Revolución.

Una prensa que hace Revolución.

La convicción de  los periodistas de mantenerse en la primera línea de la actual Batalla de Ideas, quedó  expresada durante el acto nacional por el 116 aniversario de la fundación, por José Martí, del periódico Patria y  Día de la prensa cubana, efectuado este viernes en el Cine Teatro Tunas.

 

La emotiva y patriótica actividad estuvo presidida por los integrantes del Comité central del Partido Comunista de Cuba, Rolando Alfonso Borges y  Jorge Cuevas Ramos, además de Tubal Páez, presidente de la Unión  de Periodistas de Cuba (UPEC).

 

Las Tunas como provincia; la delegación de base del periódico Juventud Rebelde, la Revista Bohemia y el periódico Trabajadores, se alzaron en las posiciones cimeras de la emulación de los profesionales de la prensa en el país.

 

Como preámbulo a la conmemoración, en el vestíbulo de la principal sala cinematográfica de la oriental provincia de Las Tunas, el destacado periodista Abel Peña Labrada, recibió el Premio por la Obra de  la Vida y fue inaugurada  una exposición fotográfica del periodista local Miguel Díaz Nápoles, quien en las instantáneas, plasma no solo detalles de la cotidianidad sino también destellos del talento de un artista con todas las de la ley.

 

Al resumir la jornada de homenaje y recordación, Rolando Alfonso Borges, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, convocó a los periodistas de la Isla a  reflejar más y mejor lo que acontece, dar a conocer la obra del pueblo y de la Revolución, formar valores y conciencia, ayudar a conducir acciones, develar verdades, abrir camino a la solución de los complejos problemas económicos, políticos y sociales; poner al desnudo actitudes y mecanismos que frenan y entorpecen, así como las macabras intenciones del enemigo, porque ha habido, hay y habrá prensa genuinamente cubana.

 

Nila: un siglo y 10 años

Nila: un siglo y 10 años

Convencido estoy  que la amanciera Petronila  Zamora Núñez,  nunca supo que el actor y cómico norteamericano George Burns, expresó proféticamente: si quieres cumplir cien años o más, no puedes quedarte sentado esperando que ocurra. Necesitas levantarte cada mañana dispuesto a ir en  busca de la vitalidad”, pero si aseguro que al igual que el artista de marras, se aferró a la vida y hoy exhibe un envidiable récord: ¡ 110 ¡ años de existencia!

Nila,  como la conocen desde hace más de  40 mil 177 días,  aferró su anatomía al trabajo como evidencia tangible del vigor que genera la actividad física. Así desafió frías madrugadas  y se largó con el morral lleno de esperanzas y necesidades, lo mismo a un cañaveral que a plantaciones de cultivos varios, con el afán de sostener y alimentar los DIEZ muchachos engendrados y paridos, más SIETE  hijastros.

Esta mujer tenaz  y emprendedora, que hizo del trabajo un arte,  aprendió el oficio de recogedora, convirtiéndose en una de las comadronas más solicitadas de toda la comarca. Dicen que por sus manos pasaron tantos muchachos, en aquel irreversible  pasado, como granos de maíz tiene una mazorca.

Agustina, una de las hijas de Nila y actualmente   responsabilizada con su custodia, con cierta humildad y rasgos de un sano orgullo dice: “la vieja siempre fue una persona fuerte, se alimentó muy bien,  le gusta el  tabaco y se pone irresistible cuando no toma café. Hasta no hace mucho lavaba y planchaba por encargo”, agrega.

Nila, afincada  al costillar de la vida, quedó privada de la visión y su movilidad es muy reducida, aunque según Agustina “los médicos dicen que tiene una salud de hierro y el corazón sanito, sanito”. Nila nunca perdió la esperanza y cuando se encabrita suele encomendar las soluciones y pedidos más exigentes a “Papá Fidel”, como nombra al máximo líder de nuestra Revolución.

Petronila Zamora Núñez, reside en la calle Bella Aurora, en el amanciero reparto de Las Estancias,  y en su carné de identidad reza como fecha de nacimiento el 2 de enero de 1898, o sea que esta mortal, nacida en el vecino municipio de  Guáimaro, ha vivido más de 964 mil 260 horas, y se enrumba por el camino de  legitimar la aspiración de algunos, y suya propia,  de sobrepasar los 120 años. Y para demostrar la certeza de la afirmación de Burns,  no se quedó sentada esperando y aunque no se  levanta,  cada mañana sigue dispuesta para a ir en  busca de la vitalidad.

Una foto histórica

Una foto histórica

En el último Congreso de la UPEC, Fidel se retrató con los delegados de cada provincia. En esta instantánea los representantes de la provincia de Las Tunas, territorio que acaba de obtener, junto con Juventud Rebelde, el primer lugar por el Día de la Prensa Cubana

Por Juan Morales Agüero
Foto: Consejo de Estado

Fue el 13 de marzo del año 1999, en víspera del advenimiento del Día de la Prensa Cubana. Nos encontrábamos reunidos en el habanero Palacio de Convenciones más de medio millar de profesionales de todas las provincias del país con motivo de la celebración del histórico VII Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). El trascendental evento había sido planificado por sus organizadores para dos jornadas, pero, por iniciativa expresa de Fidel, extendió sus sesiones a cinco.

El líder de la Revolución no se perdió ni un solo minuto de aquel alucinante maratón, cuyos debates solían comenzar a las ocho de la mañana y extenderse hasta bien entrado el amanecer del siguiente día. Fueron horas y horas de fructíferos diálogos, de revelaciones inéditas y de proyectos profesionales. Pocas veces habíamos visto al Comandante tan contento y tan dispuesto a «conspirar» con sus interlocutores.

Cierta madrugada, a petición de un grupo de delegados, Fidel accedió a fotografiarse con los representantes de cada una de las provincias. Resultó un regalo de altos quilates, tal vez uno de los momentos más importantes en las vidas de quienes tuvimos el honor de retratarnos junto a él. 

En la imagen que ilustra esta nota aparecemos los periodistas tuneros que asistimos a aquel memorable cónclave. De izquierda a derecha: Raúl Estrada Zamora (invitado, Semanario 26), Adalys Ray Haynes (invitada, presidenta de la UPEC en Las Tunas), Julián Puig Hernández (delegado, Radio Libertad), Rafael Aparicio Coello (delegado, Radio Maboas), Oscar Herrera García (delegado, Radio Victoria) y Juan Morales Agüero (delegado, Semanario 26). En la instantánea, cortesía del Consejo de Estado, falta Pastor Batista Valdés (delegado, periódico Granma), que ese día se encontraba hospitalizado.

 

Las Tunas sede el Acto Nacional por el Día de la Prensa Cubana

Durante cuatro años consecutivos los tuneros hemos ocupado un lugar de vanguardia  en la Emulación Nacional por el Día de la Prensa Cubana. Con el objetivo de mantenernos en la cima emprendimos otro calendario de esfuerzos; y más allá de dificultades materiales, logramos alcanzar metas  mucho más ambiciosas., que se coronaron precisamente con este Primer Lugar Nacional en la emulación por el 14 de Marzo Día de la Prensa Cubana, que compartimos con la delegación del periódico Juventud Rebelde.

Los 112 miembros con que cuenta la delegación tunera no tienen dudas de que el año recién concluido marcó otro período de importantes resultados en el trabajo de la organización y así lo demuestran los avances en la superación, la realización con éxitos de varios eventos de envergadura como el de Género y Comunicaron,  la esmerada  atención a los estudiantes de periodismo en todos los órganos de prensa del territorio, el trabajo de la Casa, la participación en concursos provinciales y nacionales y los excelentes resultados que se alcanzaron en los mismos, el trabajo esmerado de las seis delegaciones, los avances en el campo digital y la atención a los colegas y especialmente a los jubilados, por citar algunos elementos a manera de presentación.

Las Tunas fue sede del evento Regional Género y Comunicación, al que asistieron representantes de las provincias de Guantánamo hasta Camaguey. Asistieron al certamen alrededor de 80 personas y fueron presentadas 30 ponencias, elaboradas con rigor científico. La Comisión organizadora estuvo conformada por prestigiosos profesionales y doctores de los centros universitarios de la provincia.

Es de destacar también  la cobertura periodística que realizó la provincia por todos sus medios a las situaciones climatológicas ocurridas en el territorio durante los meses de octubre y noviembre.

Fidel: genio y figura.

Fidel: genio y figura.

Fidel: genio y figura. Qué poco lo conocen quienes apuestan por su final o lo ven en el ocaso de su fértil existencia.  Fidel es genio y figura. Genio porque como nadie supo asimilar la savia martiana y entroncarse al diapasón patriótico de nuestras raíces. Figura porque la brillantez de su estatura trasciende las fronteras de nuestro archipiélago para incrustarse  como esperanzador sendero  entre los humildes de la humanidad. 

Los sorprendió a ellos, a los que piensan en ambiciones y no creen en las virtudes humanas; a los que no consideran que Fidel esté despojado de cualquier apetencia egocéntrica para aferrarse a cargos y distingos.  No acaban de comprender que Fidel es genio porque, como nadie, condujo a nuestro pueblo por un camino de entuertos y realidades, sorteando las incomodidades que ellos, los del norte brutal y sus sumisos acólitos, nos imponen en la cotidianidad. 

Fidel trasciende en figura porque nos consolidó la cultura de la victoria y una sed insaciable de transformación e inconformidad dialéctica; haciéndonos protagonistas de la obra colectiva. No asimilan que Fidel seguirá ahí; sujeto a las nuevas responsabilidades para con previsión señalar  los yerros y aciertos; estimular con su ejemplo cuán  grande es  la obra que edificó y hoy nos entrega. 

El genio y figura de nuestro Comandante en Jefe permanecerán en la vigencia de su legado, mientras que el relevo, ese que él mismo formó, no lo defraudará, por el contrario, dará expedita continuidad a sus sueños de constructor de una sociedad diferente, real y posible. Fidel es genio y figura porque siempre ha estado primero y  es ejemplo.

 

SE PUEDE ESCRIBIR PARA EL PUEBLO Y GOBERNAR POR ÉL

SE PUEDE ESCRIBIR PARA EL PUEBLO Y GOBERNAR POR ÉL

Texto y fotos Pastor Batista Valdés

No transcurre un mes —y a veces ni siquiera una semana— sin que algún acontecimiento confirme la presencia social de periodistas y demás trabajadores de la prensa, más allá de la actividad específica de nuestro oficio.

Sin querer hacer "historia", acude a mi mente la imagen de Ulises Espinosa (meses atrás) hablando en nombre de todos los donantes voluntarios de sangre en el país; la silueta de Roberto Doval recibiendo la Medalla conmemorativa por el 50 aniversario de las FAR, la de muchísimos colegas que alternan el periodismo con funciones docentes...

Este sábado 2 de febrero, Rafael Aparicio Coello (periodista de Radio Maboas, en el sureño municipio tunero de Amancio Rodríguez) nos ha hecho sentir, una vez más, el sano orgullo de pertenecer a este gremio.

Sin otra aspiración que la de continuar todavía más cerca de la población, Aparicio acaba de integrar oficialmente la Asamblea Provincial del Gobierno en esta oriental provincia de Las Tunas.

"Desde hace más de una década —explica— soy delegado de base en mi circunscripción: la número 9 de El Batey, donde fui ratificado otra vez por los vecinos durante este proceso eleccionario."

- ¿Significa eso que dejarás de ejercer el periodismo?

"De ninguna manera; el reto está en continuar llevando a la par ambas responsabilidades. No puedo negar que el trabajo del Poder Popular en la base ocupa bastante tiempo, pero también encuentro el necesario para la radio.

"Yo te diría, incluso, que una y otra responsabilidad se complementan, porque en la práctica me permiten mantener un doble y permanente vínculo con la población, con lo que acontece, late y preocupa a ras de comunidad."

- ¿Y no corres el riesgo de parcializarte un poco como periodista en cierto momento, situación o coyuntura?

"Todo lo contrario: cuando se ejerce bien la profesión, cuando se actúa con la ética de nuestro periodismo y cuando se es objetivo, no hay parcialidad posible, ni riesgos similares que pongan el peligro las tareas de la prensa ni la misión de representar al gobierno del pueblo en la base."

Aparicio, desde luego, no es el único periodista cubano que vive esa experiencia. Como Tubal Páez Hernández (presidente nacional de la Unión de Periodistas de Cuba), Lázaro Barredo Medina (director del diario Granma) o Míldred Legrá Colón (periodista holguinera), decenas de colegas han integrado el parlamento cubano en calidad de diputados, o las asambleas provinciales, como delegados.

Profesionales como Robiel Proenza, de Tunas Visión; Oscar Herrera y Ulises Espinosa(Radio Victoria) o Gerardo González (periódico 26) hicieron durante mandatos y períodos anteriores lo mismo que hoy se proponen seguir haciendo Aparicio en el sureño Amancio, Dalgis Román Aguilera en la central ciudad de Las Tunas o Maricela Hernández Jiménez en la norteña Villa Azul de Puerto Padre: y es sencillamente cumplir con su pueblo desde las vertientes que manan por las arterias del periodismo y del Gobierno a sus diferentes instancias.

Tomado de www.ecotunero.cu
 

 

La zaga de Noel

La zaga de Noel Los amancieros ni cortos ni perezosos no creyeron en cuentos de camino y se lanzaron a mitigar los posibles estragos de la tormenta tropical  Noel, que se enseñoreó en el oriente cubano, con la convicción de que la vida humana es el bien más preciado en nuestra sociedad.Con esas premisas la solidaridad, sensibilidad y humanismo fueron expresión generalizada en la atención a los 605 evacuados, de los cuales 380  se guarecieron en casas de familia.Según datos ofrecidos por el Consejo de Defensa Municipal, el evento meteorológico y sus intensas lluvias ocasionaron serias inundaciones, así como afectaciones en más de un centenar y medio de viviendas, incluyendo 16 derrumbes totales y 138 con daños parciales.De la misma forma caminos, terraplenes, puentes, alcantarillas, la línea férrea y la carretera principal sufrieron los estragos de Noel, limitando el acceso a comunidades rurales  y zonas intrincadas.Plantaciones cañeras, cultivos varios, semillas y  cámaras de organopónicos se registran entre las víctimas de las abundantes precipitaciones, daños que pudieron ser mayores sin la rápida respuesta del Consejo de Defensa y la movilización del pueblo.Ahora por aquello, de que aguas pasadas no mueven molinos, los amancieros se consagran a identificar y eliminar deficiencias,  a engrandecer la obra de reconstrucción con la voluntad colectiva y la certeza de la victoria con la seguridad de que la previsión es inteligencia.

Las luchas de Vilma

Las luchas de Vilma

REFLEXIONES DEL COMANDANTE EN JEFE

Vilma ha muerto. No por esperada la noticia dejó de golpearme. Por puro respeto a su delicado estado de salud nunca mencioné su nombre en mis reflexiones.

El ejemplo de Vilma es hoy más necesario que nunca. Consagró toda su vida a luchar por la mujer cuando en Cuba la mayoría de ellas era discriminada como ser humano al igual que en el resto del mundo, con honrosas excepciones revolucionarias.

No siempre fue así a lo largo de la evolución histórica de nuestra especie, que la llevó a ocupar el papel social que le correspondía como taller natural en que se forja la vida.

En nuestro país la mujer emergía de una de las más horribles formas de sociedad, la de una neocolonia yanqui bajo la égida del imperialismo y su sistema, en el que todo lo que el ser humano es capaz de crear ha sido convertido en mercancía.

Desde que surgió en la lejana historia lo que se llamó la explotación del hombre por el hombre, las madres, los niños y las niñas de los desposeídos soportaron la mayor carga.

Las mujeres cubanas trabajaban en los servicios domésticos, o en tiendas de lujo y bares burgueses, donde además eran seleccionadas por su cuerpo y su figura. Las fábricas les asignaban los trabajos más simples, repetitivos y peor remunerados.

En la educación y la salud, servicios que se prestaban en pequeña escala, su imprescindible cooperación era realizada por maestras y enfermeras a las que solo ofrecían un nivel medio de preparación. La nación, con 1 256,2 kilómetros de extensión, contaba únicamente con un centro de educación superior ubicado en la capital, y más adelante, con algunas facultades en centros universitarios de otras 2 provincias. Como norma solo podían estudiar en ellas jóvenes procedentes de familias con ingresos más altos. En muchas actividades ni siquiera se concebía la presencia de la mujer.

He sido testigo durante casi medio siglo de las luchas de Vilma. No la olvido en las reuniones del Movimiento 26 de Julio en la Sierra Maestra. Fue enviada finalmente por la dirección de este para una importante misión en el Segundo Frente Oriental. Vilma no se inmutaba ante peligro alguno.

Al triunfar la Revolución, se inicia su incesante batalla por las mujeres y los niños cubanos, que la llevó a la fundación y dirección de la Federación de Mujeres Cubanas. No hubo tribuna nacional o internacional a la que dejara de asistir por distante que fuera el camino a recorrer, en defensa de su patria agredida y de las nobles y justas ideas de la Revolución.

Su voz dulce, firme y oportuna, siempre se escuchó con gran respeto en las reuniones del Partido, el Estado y las organizaciones de masas.

Hoy las mujeres en Cuba constituyen el 66 por ciento de la fuerza técnica del país, y participan mayoritariamente en casi todas las carreras universitarias. Antes, la mujer apenas figuraba en las actividades científicas, pues no había ciencia ni científicos, salvo excepciones. En ese campo también son hoy mayoría.

Los deberes revolucionarios y su inmenso trabajo nunca le impidieron a Vilma cumplir sus responsabilidades como compañera leal y madre de numerosos hijos.

Ha muerto Vilma. ¡Viva Vilma!

Fidel Castro Ruz

20 de junio del 2007

2:10 p.m.