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Amanciero soy

De miliciana a Joven Rebelde

De miliciana a Joven Rebelde

Estela García García, con paciencia de orfebre trata de atar cada tramo de sus viviencias juveniles y deja correr los recuerdos que la conducen hasta su incorporación a la Asociación de Jóvenes Rebeldes, AJR, organización creada por la naciente Revolución cubana en abril de 1962.
Esta amanciera de pura cepa evoca pasajes de su vida en la estructura juvenil y ve transitar en la lente de su existencia capítulos de la Campaña de Alfabetización, movilizaciones a la zafra azucarera y  la agricultura; aplicación de las primeras leyes revolucionarias,  las guardias para proteger  objetivos económicos y sociales y muchas tareas que acapararon su tiempo.
Sin embargo, luego de 45 años, no duerme el placentero sueño de la jubilación, laboró de 30 años  como fotógrafa en Amancio, antiguo Francisco, localidad cubana situada al sur de la oriental provincia de Las Tunas.
Recuerda con particular vehemencia las jornadas llenas de patriotismo y compromiso. Trae al presente a los compañeros desaparecidos y  con la satisfación del deber cumplido aconseja  a las actuales generaciones el estudio permenente y la defensa de las conquistas revolucionarias.
Por eso en este aniversario de la Unión de Jóvenes Comunistas, sucesora de la AJR, esta madura mujer, incorporada a la Cátedra del Adulto Mayor y presta a la colaboración oportuna, recuerda su ascendencia campesina, sus años como empleada doméstica y  miliciana y todos los maltratos de una sociedad donde el hombre era lobo del hombre.

Condenados a muerte prematura por hambre y sed más de 3 mil millones de personas en el mundo

Condenados a muerte prematura por hambre y sed más de 3 mil millones de personas en el mundo

Reflexiones del Comandante en Jefe

No se trata de una cifra exagerada; es más bien cautelosa. En eso he meditado bastante después de la reunión del presidente Bush con los fabricantes norteamericanos de automóviles.

La idea siniestra de convertir los alimentos en combustible quedó definitivamente establecida como línea económica de la política exterior de Estados Unidos el pasado lunes 26 de marzo.

Un cable de la AP, agencia de información norteamericana que llega a todos los rincones del mundo, dice textualmente:

"WASHINGTON, 26 de marzo (AP). El presidente George W. Bush elogió el lunes los beneficios de los automóviles que funcionan con etanol y biodiesel, durante una reunión con fabricantes de vehículos, en la que buscó dar impulso a sus planes de combustibles alternativos.

"Bush dijo que un compromiso de los líderes de la industria automotriz nacional para duplicar su producción de vehículos a combustible alternativo ayudaría a que los automovilistas abandonen los motores que funcionan con gasolina y reduzcan la dependencia del país respecto del petróleo de importación.

"‘Este es un gran avance tecnológico para el país’, dijo Bush tras inspeccionar tres vehículos a combustible alternativo. Si la nación quiere reducir el consumo de gasolina, el consumidor debe estar en posibilidad de tomar una decisión racional.

"El Presidente instó al Congreso a avanzar rápido en una legislación que el gobierno propuso recientemente para ordenar el uso de 132 000 millones de litros (35 000 millones de galones) de combustibles alternativos para el 2017 y para imponer estándares más exigentes de ahorro de combustible en los automóviles.

"Bush se reunió con el presidente de consejo y director general de General Motors Corp, Rich Wagoner; el director general de Ford Motor Co., Alan Mulally y el director general del grupo Chrysler de Daimler Chrysler AG, Tom LaSorda.

"Los participantes en el encuentro discutieron medidas para apoyar la producción de vehículos a combustible alternativo, intentos para desarrollar el etanol a partir de fuentes como el césped o el serrín, y una propuesta para reducir en un 20% el consumo de gasolina en 10 años.

"Las discusiones se realizaron en un momento en que han subido los precios de la gasolina. El estudio más reciente de la organización Lundberg Survey señaló que el precio promedio nacional de la gasolina ha subido 6 centavos por galón (3,78 litros) en las últimas dos semanas, a 2,61 dólares."

Pienso que reducir y además reciclar todos los motores que consumen electricidad y combustible es una necesidad elemental y urgente de toda la humanidad. La tragedia no consiste en reducir esos gastos de energía, sino en la idea de convertir los alimentos en combustible.

Hoy se conoce con toda precisión que una tonelada de maíz sólo puede producir 413 litros de etanol como promedio, de acuerdo con densidades, lo que equivale a 109 galones.

El precio promedio del maíz en los puertos de Estados Unidos se eleva a 167 dólares la tonelada. Se requieren por tanto 320 millones de toneladas de maíz para producir 35 000 millones de galones de etanol.

Según datos de la FAO, la cosecha de maíz de Estados Unidos en el año 2005 se elevó a 280,2 millones de toneladas.

Aunque el Presidente hable de producir combustible a partir de césped o virutas de madera, cualquiera comprende que son frases carentes en absoluto de realismo. Entiéndase bien: ¡35 000 millones de galones significan un 35 seguido de nueve ceros!

Vendrán después bellos ejemplos de lo que en la productividad por hombre y por hectárea alcanzan los experimentados y bien organizados agricultores de Estados Unidos: el maíz convertido en etanol; los residuos de ese maíz convertidos en alimento animal con 26% de proteína; el excremento del ganado utilizado como materia prima para la producción de gas. Desde luego, esto es después de cuantiosas inversiones al alcance sólo de las empresas más poderosas, en las que todo se tiene que mover sobre la base de consumo de electricidad y combustible. Aplíquese esta receta a los países del Tercer Mundo y verán cuántas personas dejarán de consumir maíz entre las masas hambrientas de nuestro planeta. O algo peor: présteseles financiamiento a los países pobres para producir etanol del maíz o de cualquier otro tipo de alimento y no quedará un árbol para defender la humanidad del cambio climático.

Otros países del mundo rico tienen programado usar no sólo maíz, sino también trigo, semillas de girasol, de colza y otros alimentos para dedicarlos a la producción de combustible. Para los europeos, por ejemplo, sería negocio importar toda la soya del mundo a fin de reducir el gasto en combustible de sus automóviles y alimentar a sus animales con los residuos de esa leguminosa, especialmente rica en todos los tipos de aminoácidos esenciales.

En Cuba, los alcoholes se producían como subproducto de la industria azucarera, después de hacerle tres extracciones de azúcar al jugo de caña. El cambio de clima está afectando ya nuestra producción azucarera. Grandes sequías se vienen alternando con lluvias récord, que apenas permiten producir azúcar durante cien días con rendimientos adecuados en los meses de nuestro muy moderado invierno de modo que falta azúcar por tonelada de caña o falta caña por hectárea debido a las prolongadas sequías en los meses de siembra y cultivo.

En Venezuela, tengo entendido que usarían el alcohol no para exportar, sino para mejorar la calidad medioambiental de su propio combustible. Por ello, independientemente de la excelente tecnología brasileña para producir alcohol, en Cuba el empleo de tal tecnología para la producción directa de alcohol a partir del jugo de caña no constituye más que un sueño o un desvarío de los que se ilusionan con esa idea. En nuestro país, las tierras dedicadas a la producción directa de alcohol pueden ser mucho más útiles en la producción de alimentos para el pueblo y en la protección del medio ambiente.

Todos los países del mundo, ricos y pobres, sin excepción alguna, podrían ahorrarse millones de millones de dólares en inversión y combustible simplemente cambiando todos los bombillos incandescentes por bombillos fluorescentes, algo que Cuba ha llevado a cabo en todos los hogares del país. Eso significaría un respiro para resistir el cambio climático sin matar de hambre a las masas pobres del mundo.

Como puede observarse, no uso adjetivos para calificar al sistema y a los dueños del mundo. Esa tarea la saben hacer excelentemente bien los expertos en información y los hombres de ciencias socioeconómicas y políticas honestos que en el mundo abundan y que constantemente hurgan en el presente y el porvenir de nuestra especie. Basta una computadora y el creciente número de redes de Internet.

Hoy conocemos por primera vez una economía realmente globalizada y una potencia dominante en el terreno económico, político y militar, que en nada se parece a la Roma de los emperadores.

Algunos se preguntarán por qué hablo de hambre y sed. Respondo: no se trata de la otra cara de una moneda, sino de varias caras de otra pieza, como pueden ser un dado con seis caras, o un poliedro con muchas más caras.

Acudo en este caso a una agencia oficial de noticias, fundada en 1945 y generalmente bien informada sobre los problemas económicos y sociales del mundo: la TELAM. Textualmente, dijo:

"Cerca de 2 mil millones de personas habitarán dentro de apenas 18 años en países y regiones donde el agua sea un recuerdo lejano. Dos tercios de la población mundial podrían vivir en lugares donde esa escasez produzca tensiones sociales y económicas de tal magnitud que podrían llevar a los pueblos a guerras por el preciado ‘oro azul’.

"Durante los últimos 100 años, el uso del agua ha aumentado a un ritmo más de dos veces superior a la tasa de crecimiento de la población.

"Según las estadísticas del Consejo Mundial del Agua (WWC, por sus siglas en inglés), se estima que para el 2015 el número de habitantes afectados por esta grave situación se eleve a 3 500 millones de personas.

"La Organización de Naciones Unidas celebró el 23 de marzo el Día Mundial del Agua, llamando a enfrentar desde ese mismo día la escasez mundial del agua bajo la coordinación de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con el objetivo de destacar la creciente importancia de la falta de agua a nivel mundial y la necesidad de una mayor integración y cooperación que permitan garantizar una gestión sostenida y eficiente de los recursos hídricos.

"Muchas regiones del planeta sufren una escasez severa de agua, viviendo con menos de 500 metros cúbicos por persona por año. Cada vez son más las regiones que padecen la falta crónica del vital elemento.

"Principales consecuencias de la escasez de agua son la insuficiente cantidad de ese precioso líquido para la producción de alimentos, la imposibilidad de desarrollo industrial, urbano y turístico y problemas de salud."

Hasta aquí el cable de TELAM.

Dejo de mencionar en este caso otros importantes hechos, como los hielos que se derriten en Groenlandia y en la Antártica, los daños en la capa de ozono y la creciente cantidad de mercurio en muchas especies de peces de consumo habitual.

Hay otros temas que pueden abordarse, pero simplemente pretendo con estas líneas hacer un comentario sobre la reunión del presidente Bush con los ejecutivos principales de compañías automotrices norteamericanas.

Marzo 28 del 2007

Fidel Castro
Tomado del periodico Granma.

Murió Faustino Oramas, el Guayabero

Murió Faustino Oramas, el Guayabero

El emblemático trovador cubano Faustino Oramas, falleció a las 06:30 horas de hoy martes, luego de más de treinta días ingresado en la Sala de Cuidados Intermedios del Hospital Lenin, de Holguín, según revelaron fuentes médicas.

El Juglar holguinero, por la dependencia del equipo de ventilación mecánico al que permanecía acoplado, presentaba fallas ya en sus sistemas renal y cardiovascular, debido a un hepatocarcinoma (cáncer) de hígado que afecta al principal órgano metabólico del organismo, llevándolo a un estado de deterioro general.

La Doctora Dayanet Estupiñán Zúñiga, Especialista en Medicina Interna, médico de guardia que certificó su muerte, en declaraciones a ¡ahora!, aseguró que el popular músico falleció luego de varias horas en un estado de coma en que no mantenía presión arterial, prácticamente.

En otro momento,  el Doctor Raúl Ramírez Pupo, especialista en Cuidados Intensivos de Adultos declaró a este medio de prensa que Faustino Oramas tenía una edad biológica de 103 años, aunque su carné de identidad aseguraba casi 97.

En La Periquera, otrora Ayuntamiento municipal, hoy sede del Museo Provincial de Historia y Monumento Nacional, será expuesto el cadáver de El Guayabero quien era el más longevo de los músicos cubanos en activo.

Ostentaba, al morir, la Órden Félix Varela por la Cultura Nacional, poseía distinciones como el Hacha de Holguín y el Escudo de la Provincia, y era acreedor además, del Premio Nacional del Humor 2002.
 
Tomado del Períodico Ahora.

TV SUR

TV SUR

Cada jueves, desde el pasado mes de enero,  a las seis de la tarde los lugareños buscan la sintonía con el canal 43, frecuencia donde se origina la señal  de la corresponsalía de Tunasvisión en el municipio de Amancio.
TV SUR, como se denomina esta emisora, tiene entre sus antecedentes los trabajos realizados, sin los actuales aseguramientos tecnológicos, en el año 2001 por la colega Nelsy Rubén Larroche, quien difundió a través de la televisora territorial el acontecer de las mujeres y hombres de esta localidad tunera.
Sin embargo, con  renovados bríos, desde el 8 de octubre del pasado año, fecha de la inauguración oficial de la corresponsalía, a la pequeña pantalla llegan imágenes desde esta sureña tierra, avaladas por el desempeño de Bárbara Borrás Aguilar, reportera; Oscar Cardoso Rosabal, camarógrafo y Oscar Cardoso Reinó como editor.
Atrapadas por el lente penetran en los hogares  las proezas de un pueblo que se resiste a la inercia y se conduce por senderos de comprometido quehacer en una obra transformadora que depura imperfecciones y alaba las bonanzas.
"Diariamente enviamos trabajos periodístcos hasta el canal provincial, con énfasis en programas como LTV Noticias y Corte Directo, aunque nuestro principal reto se concentra en la revista de variedades "Así Somos", explica Bárbara.
Con una duración de 27 minutos y una frecuencia semanal, "Así Somos", refleja con particular vehemencia las realidades amancieras; incluye una sección cultural, un capsular informativo y el musical de preferencia popular, entre otros temas de interés.
En el sur tunero existen corresponsalías de TV en los municipios de Jobabo y Colombia, mientras que en la Villa azul de los Molinos un telecentro comunitario, complementa el  espectro visual del territorio, convertidos todos, en herramientas idóneas para la información y educación del pueblo.

Dupla para respetar

Dupla para respetar

 Félix Cutiño Rojas y Cirilo Mensoney Dorten, acumulan, con la suma de los dos, la friolera   de  57 zafras azucareras, razón que los acredita como un binomio de macheteros, en el cual  sobresalen productividad, disciplina y respeto a las normas técnicas.
 Baste decir que en la actual campaña agroindustrial estos dos colosos de ébano han entregado a los basculadores del central Amancio Rodríguez, antiguo Francisco, un total de 130, 3 toneladas de caña, alcanzando un rendimiento de 16 coma seis toneladas diarias, hecho que los sitúa entre los  destacados del corte manual en el más occidental de los municipios tuneros.
 Musculosos, afables y muy perseverantes, Félix y Cirilo, este último  expelotero que espera cumplir misión internacionalista,   constituyen un ejemplo digno de imitar por los integrantes de los 12 colectivos de macheteros que, en dos frentes, garantizan el 20 por ciento de la molida del sureño ingenio.
 Por eso con hablar pausado, pero signado por inigualable energía, esbozaron una sonrisa y con la elocuencia y el mérito que otorga el trabajo, expresaron su disposición de mantenerse en los cañaverales hasta que la provincia cumpla el plan de producción de crudo. Siempre como una dupla para respetar.

Tico la cafetera

Tico la cafetera

Tico, una gallina criolla que está a punto de convertirse en madre, constituye la admiración de los residentes en la calle Patricio Lumumba, en el reparto La Carretera, en este municipoio de Amancio.
 Resulta que el ave de marras tiene costumbres que la acercan mucho a las preferencias humanas, por eso es dada a degustar sorbos del aromático café, toma leche  y busca el calor de su dueña Aleida Meninilla en la cama.
LOC: Nada que Tico, con su plumaje pulcro y su andar campechano, desanda el barrio despertando la curiosidad del vecindario que incredulo admira a este ejemplar del reino animal por sus gustos y apetencias.

Con la moral en alto azucareros hacia la victoria productiva

Con la moral en alto azucareros hacia la victoria productiva

Los días finales de este mes de marzo sorprenden a los agroindustriales azucareros del municipio tunero de Amancio, en una batalla sin fronteras para acercar a los basculadores del central  toda la caña que permita agilizar el cumplimiento del plan de producción de crudo diseñado para la actual campaña.
Con ese propósito en cañaverales, áreas de la industria, colectivo del transporte y la cosecha manual se debatió una llamamiento realizado por la dirección política de la provincia de Las Tunas, el cual trata de impulsar las gestiones productivas, signadas por las  limitaciones materiales que genera el férreo bloqueo impuesto por las administraciones norteamericanas contra nuestro país.
Apegados a una rica tradición en la fabricación de azúcares y otros derivados de la gramínea, mujeres y hombres de esta localidad se esfuerzan por poner en tensión resortes organizativos, ampliar la jornada de trabajo y optimizar el uso de equipos y medios a su disposición.
El cumplimiento del plan de produucción de crudo en esta industria del sur tunero vindica al añejo ingenio luego de dos zafras de inactividad estrategica y perpetua la voluntad de un pueblo que defiende su proyecto social y su historia cañero azucarera.

Yo sí puedo a lo azteca.

Yo sí puedo a lo azteca.

Llena de expectativas y ardorosa por cumplir con la misión encomendada, la licenciada Daisy Hernández Pérez,  partió rauda al encuentro con lo inesperado y deseosa de ofrecer su aporte a la consolidación del método cubano Yo sí puedo, creado en 1999 a instancias del Comandante en Jefe Fidel Castro,  y que hoy se esparce, con luces y esperanzas, por naciones latinoamericanas, caribeñas y de Oceanía.
La llegada al municipio de Acuitzio del Canje, en el estado mexicano de Michoacán de Ocampo fue para esta  amanciera de pura cepa algo impresionante, la alentaba la estancia en  tierras aztecas de  Fidel y Ernesto Che Guevara, hombres que admira y respeta.
"Al principio me fue difícil. Imagínate que dejaba atrás a mi hija, madre y hermanas. La separación fue lacerante, pero sólo el respeto y la acogida de los mexicanos y el compromiso con mi patria permitieron que me aclimatara y culminara esa misión con positivos resultados", comenta Daisy con una orla de orgullo en la mirada.
Como buscando en cada uno de los rincones de los 365 días  que estuvo en la tierra de Juárez, esta joven pedagoga comenta que la principal barrera enfrentada para consumar el programa ALFATV, versión mexicana del método cubano, fue el arraigo machista de esa sociedad, donde los hombres no reconocían su analfabetismo ante una mujer desconocida. Basta decir que sólo el 30 por ciento de ellos se matriculaba, de ahí que..." me valía de las esposas  e hijos, quienes asistían a las clases y luego  impartían los conocimientos en las casas".
"Algo que me ayudó bastante en el desempeño del  trabajo  fue la aplicación de  programas como "Oportunidades", "Procampo" y "SINCATRI", auspiciados por el gobierno federal con el objetivo de facilitar empleos a los hombres en las comunidades. En ellos se insertaba el piquete de alrededor de 40 cubanos y al final logramos alfabetizar  a unas 60 mil personas".
"Me impresionó sobremanera la sed de aprendizaje de la gente humilde. Nunca podré olvidar a la señora que dos días antes de recoger el certificado de graduada falleció. Era una persona joven de apenas 57 años, con unos deseos tremendos de aprender".
"Mi experiencia de 21 años como docente se enriqueció con la alfabetización de discapacitados y jóvenes iletrados. Pude yuxtaponer el poco valor que al ser humano le atribuye la sociedad capitalista, al humanismo y la dignidad que son tangibles en nuestro sistema social".
Más de 2 millones de personas han recibido los beneficios del método pedagógico cubano Yo sí puedo, traducido ya a idiomas como el inglés, portugués, creole, quechua y aymara. Por eso, la licenciada Daisy Hernández Pérez, residente en la más occidental de las  localidadades tuneras, no engaveta agendas y útiles de enseñanza. Por el contrario,  se dispone a prestar su colaboración en cualquier sitio donde leer y escribir, sean derechos del ser humano y no patrimonio de minorías.

Conversa Fidel con Chávez y Préval


CONVERSACIÓN TELEFÓNICA DEL COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO CON LOS PRESIDENTES HUGO CHÁVEZ Y RENÉ PRÉVAL EL 12 DE MARZO DEL 2007. (19:37 HORAS)

COMANDANTE EN JEFE.- ¿Cómo estás, Yilliam?

YILLIAM JIMÉNEZ (Viceministra de Relaciones Exteriores).- Dígame. Bien, ¿y usted? Mire, aquí tengo al Presidente Chávez que pidió hablar con usted. Un momento, Comandante.

COMANDANTE EN JEFE.- ¡Figúrate tú!

PRESIDENTE CHÁVEZ.- ¿Cómo tú me interrumpes, si estoy hablando aquí con la Ministra de Industria de Haití...? Me estás interrumpiendo aquí...

COMANDANTE EN JEFE.- Porque yo soy un entrometido...

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Siempre has sido un entrometido. Tú eres el culpable de toda esta revolución de gente que está en las calles.

¡Viva Fidel, carajo!

(Se escuchan exclamaciones de: "¡Viva!")

COMANDANTE EN JEFE.- Oye y todo lo que te digo se lo cuentas a todo el mundo. Bueno, pues he estado viéndolo todo...

PRESIDENTE CHÁVEZ.- (Se ríe) ¿Qué le cuento?

COMANDANTE EN JEFE.- Todo lo he estado viendo. Y me han dicho que fue un ciclón en Haití.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- ¡Un ciclón aquí, es un ciclón...!

COMANDANTE EN JEFE.- Un mundo de gente...

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Lamentablemente todavía no tenemos capacidad para salir en vivo, chico; no hemos podido sacar en vivo las imágenes, están grabadas y las sacaremos mañana.

COMANDANTE EN JEFE.- Espero que alguien las saque, porque es un crimen que nos hayamos perdido todo eso.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Es una lástima; pero, no, mañana deben salir por el Canal 8 y Telesur. Hemos grabado todas estas cosas.

¿Cómo estás tú?

COMANDANTE EN JEFE.- Bueno, pues yo muy bien. He seguido de cerca todo. No me he perdido un discurso de ninguno de los actos: Argentina, Bolivia, Nicaragua, Jamaica y ahora estoy esperando..., porque he visto unas poquitas cosas de ahí. Y a mí me parece todo realmente impresionante.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Todo el mundo está aquí a la expectativa mirándome a mí y al teléfono. Lamentablemente el teléfono no tiene altavoz, porque todos quisieran oír esa voz de trueno. Tú tienes una voz con una fuerza que nunca antes, jamás, Fidel...

COMANDANTE EN JEFE.- Esta la tengo yo no para conversar todos los días; esta es para hablar con ustedes.

Esta mañana tuve la visita de Gabo, que se me apareció por aquí. Está por aquí.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Ah, yo estaba llamándolo. No pude hablar con él.

COMANDANTE EN JEFE.- El otro día escuché tu discurso muy elogioso para él, muy generoso y muy bueno.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Tú sabes cómo lo queremos. Y ya te alcanzó: 80 años. Espérame, que yo te voy a alcanzar, me faltan nada más que 28 años. ¡Tú me esperas!

COMANDANTE EN JEFE.- La comparación está como para que yo pierda por nocao. (Se ríe).

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Oye, Fidel, aquí estamos en la casa de Gobierno, en el Palacio, que se parece a la Casa Blanca, por cierto (Se escuchan risas)... No quiero con esto ofender a Préval. Aquí tengo a Préval a un lado, pero estamos rodeados. Oye, me voy a asomar al balcón para que tú oigas el rumor de la gente. Nos tienen rodeados. A ver si tú oyes... ¡Una multitud está afuera allá, más allá de las rejas! (Exclama: ¡ey, ey!...) Oye, oye. (Exclama: "¡Viva Fidel!")

¡Allá está una multitud! Van a tomar el Palacio. Lazo está resistiendo aquí desde las dos de la tarde. ¿Qué le digo a esa gente, Fidel? ¿Qué le digo? ¿Qué mensaje nos vas a mandar hoy? Aquí está Préval.

COMANDANTE EN JEFE.- Ponlo, ponlo.

PRESIDENTE PRÉVAL.- Comandante en Jefe...

COMANDANTE EN JEFE.- Dígame...

PRESIDENTE PRÉVAL.- Hola, Comandante.

COMANDANTE EN JEFE.- Óyeme, se me había olvidado que el Español tuyo es perfecto. ¿Cómo estás, Préval?

PRESIDENTE PRÉVAL.- (Se ríe). Bien, bien. Estoy feliz de estar aquí con Martha, con Lazo, con Chávez.

COMANDANTE EN JEFE.- Me han dicho que es un gran día hoy, que hay una multitud enorme en las calles, que se han mezclado con ustedes.

PRESIDENTE PRÉVAL.- Es casi una revolución aquí. Es culpa tuya.

COMANDANTE EN JEFE.- Son ustedes que se han multiplicado.

PRESIDENTE PRÉVAL.- El maestro...

COMANDANTE EN JEFE.- Préval, son ustedes que se han multiplicado. Tienen un gran pueblo ahí, muy luchador, muy trabajador. Yo estoy esperando las vistas directas de la televisión para poder verlos.

PRESIDENTE PRÉVAL.- Fue un placer hablar contigo.

COMANDANTE EN JEFE.- Te agradezco mucho tener la oportunidad de saludarte un día como el de hoy, que es un día de hermandades, de unión, como dice Chávez.

PRESIDENTE PRÉVAL.- Sí.

COMANDANTE EN JEFE.- Y ahí está Lazo que tiene un entusiasmo tremendo y justificado.

Bueno, muchas felicidades, Préval.

PRESIDENTE PRÉVAL.- Bueno, Comandante, hasta luego.

COMANDANTE EN JEFE.- Bueno, salúdame a los haitianos...

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Aló, Fidel, aquí estamos. Dime.

COMANDANTE EN JEFE.- A Préval le quería decir: saluda a los haitianos, felicidades por el gran día que significa hoy, día de unidad, y que pueden contar con sus hermanos venezolanos —bueno, yo no debo hablar en nombre tuyo—, con sus hermanos cubanos...

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Claro que puedes hablar. Venezolanos y cubanos, tú puedes hablar en nombre mío.

COMANDANTE EN JEFE.- Yo te oigo a ti, pero no me atrevo (Se ríe)... Que pueden contar con todo nuestro apoyo y felices de estar ahí junto con ustedes. Felices de tener ahí al compañero Lazo, que es un superentusiasta de la lucha en el Caribe. Y a ti te felicito calurosamente. Y entonces estoy esperando la guirnalda que tú ibas a tirar desde el avión.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- (Se ríe). Oigan: yo le dije a Fidel que iba a lanzarle una guirnalda, y la está esperando. Te la voy a llevar en persona cuando me den luz verde.

COMANDANTE EN JEFE.- Sí.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Tengo la guirnalda y unos regalos que te mandaron de Argentina. Te mandaron un regalo de Bolivia también, de Nicaragua, de Jamaica. Todos te mandan abrazos. Y yo les digo a todos lo que es: que te estás recuperando y que seguiremos adelante.

COMANDANTE EN JEFE.- Es cierto. Y debo reiterarte que han sido brillantes tus discursos. Es una batalla ganada por muchos puntos, realmente.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Gracias, hermano. Muchas gracias, Fidel.

COMANDANTE EN JEFE.- Porque el esfuerzo que has hecho además pasará a la historia, el haber visitado en tan breve tiempo tantos países desafiando riesgos, desafiando el cansancio, desafiándolo todo. Te mereces el más fuerte de los abrazos. Es lo que pienso.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Yo lo que estoy tratando, junto a todo este grupo de compañeros, es de seguir tu rastro.

COMANDANTE EN JEFE.- Tenemos algunas pequeñas cosas hechas. Ellos te podrán informar. Lazo te puede informar, Yilliam te puede informar.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- De acuerdo.

COMANDANTE EN JEFE.- Hay un buen número de estudiantes haitianos de Medicina trabajando y también médicos cubanos.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Ahorita vimos a los médicos cubanos allí en la Plaza Bolívar.

COMANDANTE EN JEFE.- Cuenta con toda esa fuerza.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Sí, tenemos que potenciar lo que tenemos a un segundo piso, hay que hacer unas viviendas rápido para empezar a sustituir ranchos por viviendas, meter agua, energía eléctrica.

Yo le decía a René que pudiéramos repetir lo del Frente Miranda. Aquí hay mucha juventud en la calle, Fidel, como tú sabes, el 90 por ciento son jóvenes. Un Frente Miranda aquí, Frente Pétion, no sé cómo llamarlo, trabajadores sociales para organizar esta fuerza que es una bomba atómica lo que hay aquí. Jamás había visto yo esto, le dije a René. Sólo lo vi cuando salí de la cárcel, que la gente corría detrás de los carros, se caían. Jamás había visto yo esto en todos estos años, con tal fuerza, tal magnitud.

COMANDANTE EN JEFE.- Esto constituirá un aliento muy importante para ti dentro de la lucha que estás librando.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Para mí, claro.

COMANDANTE EN JEFE.- ¿Y nada se va a transmitir hoy?

PRESIDENTE CHÁVEZ.- (Se dirige a William Lara, Ministro de Información y Comunicación). William, ¿cómo hacemos para transmitir hoy? ¿Por qué no mandas un avión delante con eso, chico? ¡Vamos a inventar algo! No podemos esperar a mañana. ¿En cuánto tiempo de aquí a Caracas, en un avión pequeño...? ¿No tenemos un avión pequeño? (Le dicen que una hora y treinta) Una hora y treinta, Fidel. Te voy a decir algo: falta un cuarto para las siete. A las once de la noche, William, debemos estar saliendo ya con las primeras imágenes.

Hoy está cumpliendo años María Gabriela. Tengo que llegar antes de la medianoche para picarle la torta a mi muchacha, vale. Tú sabes cómo amo yo a esas muchachas y a esos muchachos...

COMANDANTE EN JEFE.- ¿Y tú piensas regresar hoy mismo?

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Sí, yo me voy. Le prometí a María llegar a la medianoche a picar la torta.

COMANDANTE EN JEFE.- Bueno, llegarás a la media madrugada de todas maneras. Aquí en este momento con la hora nueva son quince minutos para las ocho de la noche.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Aquí es una hora menos.

COMANDANTE EN JEFE.- ¿Es de día todavía ahí? Ya debe ser de noche.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Ya aquí está oscuro. Oye, ¿pero sabes qué te digo, Fidel? Yo no había venido a Haití y me han impresionado las bellezas de la isla, el agua, las costas, las playas, y la inmensidad de esta bella ciudad. Es una ciudad hermosa y gigantesca, extendida, como tú sabes, sobre esta planicie al pie de la montaña. ¡Bella esta ciudad! Un potencial muy grande hay aquí, Fidel.

Yo le dije ahora mismo a René que es importante que se incorpore al ALBA inmediatamente, y hacemos el acto cuando tú estés listo, Fidel. Evo mandó a decir eso: que él quiere que hagamos el acto ahora en abril para incorporar a algunos caribeños; y con Préval pues incorporado al ALBA activamos el fondo y activamos lo de las viviendas, y todo lo que estamos haciendo nosotros dos, pues.

COMANDANTE EN JEFE.- Es una página inédita en la historia lo que está ocurriendo en estos momentos.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Sí, lástima que tú no estás viendo..., pero ya verás esta noche o en la madrugada algunas imágenes. Ya te contará Lazo. Ahora vamos a reunirnos para revisar los temas.

COMANDANTE EN JEFE.- Por lo menos me imagino. Uso la imaginación para verlo todo.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Sí.

COMANDANTE EN JEFE.- Bien, Hugo, no te quiero robar más tiempo.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Tú sabes que nunca nos robas tiempo.

COMANDANTE EN JEFE.- ¡Un millón de felicidades!

PRESIDENTE CHÁVEZ.- ¡Vamos a darle un aplauso a Fidel! (Se escuchan los aplausos de los presentes).

¡Viva Fidel!

(Exclamaciones de: "¡Viva!" y aplausos)

COMANDANTE EN JEFE.- Y felicidades para María.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- A María le daré un abrazo de tu parte. Sí, le voy a decir.

Mira, Fidel, en nombre de millones y millones y millones te decimos esto: Camarada, ¡Hasta la victoria...!

(Se escuchan exclamaciones de ¡Siempre!)

COMANDANTE EN JEFE.- ¡Hasta la victoria siempre!

PRESIDENTE CHÁVEZ.- ¡Socialismo o...

(Se escuchan exclamaciones de "Muerte")

¡Patria o...

(Se escuchan exclamaciones de "Muerte")

COMANDANTE EN JEFE.- (Se ríe) ¡Socialismo o muerte! Me estoy riendo porque estoy copiando la consigna tuya.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- ¡Venceremos!

COMANDANTE EN JEFE.- ¡Venceremos!

Okey...

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Te voy a ver pronto...

COMANDANTE EN JEFE.- Okey... Hasta pronto.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Un abrazo, hermano.

COMANDANTE EN JEFE.- Un abrazo.

PRESIDENTE CHÁVEZ.- Hasta pronto. Un abrazo.

Tomado de Granma.

Homenaje y remembranzas.

Homenaje y remembranzas.

Sin ínfulas de héroes ni alusiones a un protagonismo personal, Nelsy, Naranjo, Pastor y Luisito, abrieron las compuertas de la memoria, para en camaderil charla desgranar el protagonismo de maestros, médicos y soldados, en las coberturas periodísticas realizadas, en diferentes momentos, desde tierras tan lejanas como Angola, Venezuela o Haití.
Tal fue el matiz del IV Encuentro de periodistas internacionalistas y corresponsales de guerra, realizado en el más occidental de los municipios tuneros como acción imprescindible del programa de actividades en la Jornada Nacional de homenaje a los profesionales de la Prensa, que cada año tiene al mes de marzo de anfitrion y se dedica en tributo sincero a la fundación del periódico Patria  por José Martí, en 1892.
Las peripecias para recoger en los diferentes géneros periodísticos esas vivencias y luego transmitirlas a nuestro pueblo, sin soslayar los rigores, penurias y riesgos de cada misión, fueron contadas con las virtudes del oficio, mientras que el auditorio ávido de conocimientos y admiración, no desaprovechó la ocasión para compartir sueños, experiencias y la marcada diferencia de esas historias con la realidad cubana.
Como parte del evento, una parte de los  periodistas internacionalistas tuneros visitaron lugares de interés social del municipio de Amancio, donde pudieron aquilatar la obra transformadora de la Revolución en esta sureña localidad. Así la moderna y confortable Central de Ambulancias, se levantó ante los visitantes como un monumento de los programas de la salud pública cubana a los esfuerzos por elevar considerablemente la calidad de vida de la población.
Otro punto de referencia en el recorrido resultó la escuela especial Darío Guevara, donde más de un centenar y medio de niños con dificultades cognitivas y de aprendizaje, son atendidos por un claustro, profesionalmente capacitado, con el objetivo de devolverlos a la sociedad con la utilidad de la virtud.
Así queda sembrado en nuestros lares el reconocimiento a quienes desandan fronteras para convertirse en imagen, voz y letras de los miles de cubanos que desde otras latitudes materializan nuestra prédica solidaria.

Conversa Fidel con Chávez en Aló, Presidente

Conversa Fidel con Chávez en Aló, Presidente

Hugo Chávez.- ¿Quién habla?

Fidel Castro.- Óigame.

Hugo Chávez.- Te oigo.

Fidel Castro.- Ilustre y querido amigo, ¿cómo está usted?

Hugo Chávez.- ¡Caramba, si es Fidel! (Aplausos y exclamaciones de: "¡Fidel, Fidel, Fidel!")

Fidel Castro.- Oye, te estoy escuchando aquí en el Aló, Presidente, y todos los datos que has manejado en unos minutos ahí. Me parece muy buena la argumentación sobre el crecimiento, el PIB, sobre el decrecimiento del desempleo, muchas cosas muy interesantes.

Hugo Chávez.- How are you, Fidel?

Fidel Castro.- Very well (Risas).

Hugo Chávez.- Oye, tú no sabes qué alegría nos da oír tu voz y saber que estás bien.

Fidel Castro.- Muchas gracias.

Hugo Chávez.- Un abrazo, estamos muy sorprendidos, gratamente sorprendidos, y estábamos, como casi siempre, hablando de ti hace un rato.

Fidel Castro.- Yo sabía que terminaba en un Aló, Presidente.

Hugo Chávez.- Ahora es todos los días.

Fidel Castro.- No, no, no me pongas a hacer eso, que tengo trabajo duro aquí (Risas), estudiando mucho, sobre todo; pero veo que tú no sueltas los libros. ¿A qué hora tú duermes?

Hugo Chávez.- Bueno, en la madrugada duermo un rato.

Fidel Castro.- Un rato.

Hugo Chávez.- Duermo un rato, estoy estudiando mucho, es una de las tareas de todo revolucionario, y seguimos tu ejemplo.

Fidel Castro.- Sí, y llevas mucho tiempo leyendo y tienes un talento privilegiado para retenerlo todo, recordarlo todo. A ti lo que a veces se te olvida son los números (Risas).

Hugo Chávez.- Bueno, se me olvidan, no tanto tampoco.

Fidel Castro.- Pero lo tienes ahí todo marcado que no se pierde uno, ya llevarte la cuenta es difícil.

Hugo Chávez.- ¿Tú sabes cuántas hectáreas de maíz hacen falta para producir un millón de barriles de etanol?

Fidel Castro.- De etanol, creo que hablaste el otro día de 20 millones de hectáreas, algo de eso (Risas), pero recuérdamelo.

Hugo Chávez.- Veinte millones. No, tú eres el que tiene la mente privilegiada.

Fidel Castro.- Ah, 20 millones.

Bueno, y, desde luego, la idea de poner los alimentos a producir combustible es trágica, es dramática. Nadie tiene seguridad de a dónde van a llegar los precios de los alimentos, cuando la soya se esté convirtiendo en combustible, con la falta que hace en el mundo para producir huevo, para producir leche, para producir carne, y es una tragedia más de las muchas que hay en este momento.

Yo me alegro mucho de que tú hayas levantado la bandera de salvar la especie, porque es duro lo que hay que luchar para salvar la especie, porque hay problemas nuevos, muy difíciles y tú estás como un predicador; realmente, un gran predicador, convertido en defensor de la causa, o defensor de la vida de la especie, por esa razón te felicito.

Te veo luchando con el Programa moral y luces, para educar a la gente, para que comprenda. Y sobre esto hay un montón de detalles que yo todos los días leo y reviso, y estoy muy al tanto: peligros de guerra, peligros climáticos, peligros alimentarios, porque —como tú has recordado—, hay miles de millones de personas pasando hambre y son realidades.

Por primera vez en la historia los gobiernos se han puesto a pensar en eso, gobiernos que tienen facultades, que tienen autoridad moral para hacerlo, y tú eres uno de esos raros ejemplos.

Leí hace poco que Australia se proclamaba el primer país del mundo en hacer una revolución energética, y resulta que se trata de un proyecto a realizar en dos o tres años; dan ganas de reír, porque ustedes en dos meses han colocado ya 34 millones de bombillos y en cuatro meses habrán cumplido la primera meta de llevar ese bombillo, que tantas ventajas tiene, a todos los hogares. Así que ya hay otro por ahí; pero ya algunos están discutiéndole a Australia ese primer lugar.

No hay un solo país, en Europa o en cualquier otra parte, que no esté preocupado hoy por ese problema.

Perdóname que haya sido extenso y te haya robado la mitad de tu programa.

Hugo Chávez.- No, qué extenso ni qué nada, son las 7:49 minutos de este día de hoy.

Te estábamos recordando, porque tú sabes que hoy es 27 de febrero, y aquí nos decían, hace 18 años, que una de las causas del Caracazo es que tú, cuando viniste aquella vez, dejaste aquí 200 agitadores que habrían incendiado la pradera, como se dice. Y estábamos haciendo un análisis hoy de las causas de todo el tema de la deuda externa, el tema del viernes negro, el saqueo del país, la fuga de capitales, las privatizaciones, la inflación acompañada de una recesión terrible, el desempleo, el desmoronamiento hasta de la clase media.

Bueno, como dice Einstein, que estábamos leyendo hace un minuto, no sé si tú oíste, cuando él reflexiona por qué el socialismo, y Einstein concluye en que el capitalismo lo que genera es un caos.

Así que con el Caracazo, Fidel, te recordábamos, y yo recordaba que en aquellos días te vi desde lejos por aquí, queriendo acercarme a saludarte, aun cuando no pude; pero ya andábamos aquí en el movimiento revolucionario. Y decirle al mundo por aquí, por Aló, Presidente, ahora oyéndote a ti y dialogando contigo, qué honor tan grande, que aquel día se levantó un pueblo contra el neoliberalismo.

El Caracazo fue, Fidel, tú lo sabes, la primera respuesta a nivel mundial, con una contundencia enorme, al plan neoliberal, cuando caía ya la Unión Soviética, el muro de Berlín y empezaba a decirse que llegó la era del fin de la historia y el pensamiento único.

Y del Caracazo vino el 4 de febrero. Tú sabes que esos acontecimientos, uno sin el otro, no se entenderían; y luego todo este camino, esta revolución nuestra, en la cual Cuba siempre está, ha estado y estará presente, y Cuba contigo al frente. Tantas cosas que agradecer, esa revolución energética sin Cuba hubiera sido imposible.

Ahora continuaremos contigo. Hoy está trabajando la VII Reunión de la Comisión Mixta de alto nivel allá en La Habana, como tú sabes, y las conclusiones que hasta ahora me han llegado son extraordinarias, del avance del ALBA y la relación bilateral.

Debo informarte, ya tú debes estar informado, pero comentarte, para que todos sepan, que ayer aprobé a Rafael Ramírez, el ministro, el establecimiento de una empresa mixta con Viet Nam, y pedí que lo planteara hoy allá en La Habana; porque pudiéramos hacer, Cuba-Viet Nam-Venezuela, una empresa para instalar aquí en Venezuela, o en Cuba, o en ambas repúblicas, una fábrica de bombillos para continuar expandiendo la revolución; bombillos ahorradores y otros elementos más que hacen falta para profundizar la revolución energética, los paneles solares, el sistema para la energía eólica. Quiero que montemos aquí todas esas fábricas, Fidel; traemos las tecnologías.

¿Qué opinas tú de eso?

Fidel Castro.- Me parece maravilloso todo eso.

Hace como tres días inauguramos un parque eólico en Isla de la Juventud, todavía pequeño, aerogeneradores de 275 kilowatts; pero sirven para la prueba que vamos a hacer allí; y hay una zona muy importante en la parte oriental del país, donde estamos realizando todas las mediciones para instalar otros parques eólicos que producirán electricidad con un menor costo de inversión.

Ustedes tienen una ventaja, que son una tierra libre de ciclones, y a nosotros nos visitan constantemente los ciclones; hay que tomar medidas para protegerlas, que son de diversos tipos, a veces usando grúas, a veces quitándoles las aspas y, en fin, buscando soluciones. Está la energía solar, que ustedes han instalado allí en Caracas una tecnología que vale la pena, que ha sido una buena utilización, aunque resulta costosa la inversión, después, si se fabrica en el país, va a resultar mucho más económica.

Ustedes van a hacer una fábrica de acero inoxidable utilizando la energía barata que tienen hoy disponible y, sobre todo, la energía que pueden ahorrar ustedes.

Venezuela cuenta con un territorio de casi un millón de kilómetros cuadrados, nosotros somos una cáscara de nuez, a la que la corriente del golfo llevó muy cerca de tus amigos del Norte.

Hugo Chávez.- Our friends.

Fidel Castro.- Tú dices que yo supe inglés, pero lo supe en un tiempo.

Hugo Chávez.- ¿Se te olvidó?

Fidel Castro.- El trauma que me dejaron después me ha hecho olvidar, y por eso no tengo la memoria privilegiada que tú tienes, la capacidad de síntesis, tu oído musical, tu capacidad de recordar cualquier canción; porque yo no puedo creer que tú hayas fiestado tanto como para que te recuerdes de todas las canciones que entonas en el Aló, Presidente. Así que te envidio eso.

Hugo Chávez.- No, yo no fiesté tanto como tú; nunca fui tanto como tú a fiestas, ni canté tanto como tú.

Fidel Castro.- ¡No, hombre, no! Yo me acuerdo más o menos de la esencia de las ideas, pero tú tienes la palabra exacta, que te observo que la buscas, la repites, buscas la palabra exacta.

Al fin y al cabo, tú vas a pasar entre los grandes escritores de este hemisferio. Y no te lamentes, porque los escritores tienen cada vez un poder mayor.

Hugo Chávez.- Te iba a preguntar algo.

¿Qué opinas de esta noticia de última hora que llega por aquí? El 67% de los estadounidenses desaprueba la política de Bush en Iraq. Tú sabes que nos estamos preparando para darle la bienvenida a Bush en Suramérica.

Fidel Castro.- ¡Ah!, le van a dar una bienvenida.

Sí, he oído decir algo, que creo que va a haber organizaciones de masas, todo dentro de un espíritu muy pacífico y muy respetuoso.

Pero apuesto a que tú no sabes dos noticias nuevas de hoy.

Hugo Chávez.- Dime, a ver, dame un tubazo ahí a Aló, Presidente.

Fidel Castro.- Por ejemplo, la bolsa de Shanghai cayó un 9% hoy, y la bolsa de Nueva York, que es la reina, cayó un 4% hoy. Es una de las más grandes caídas que ha tenido en los últimos años, y eso realmente no viene sino a comprobar lo que estamos pensando.

Hugo Chávez.- Bueno, esas noticias yo no...

Fidel Castro.- Hoy perdieron allí 800 000 millones de dólares, y esa es la reina de las bolsas, y cayó más que cuando se produjo la crisis por allá por el sudeste asiático.

Así que no sé qué va a agitar más a los dirigentes de Estados Unidos —bueno, a quien dirige Estados Unidos de motu proprio—, si la noticia de lo que ocurrió por allá o su recorrido por Suramérica. ¿Qué tú piensas?

Hugo Chávez.- No, te digo que no tenía esas noticias, esas caídas de la bolsa de Shanghai y la bolsa de Nueva York.

Tú debes saber ya, porque tú todo lo sabes, que el Fondo Monetario está en crisis, y yo decía ayer, y hoy, que a lo mejor le van a tener que pedir un préstamo al Banco del Sur. El Fondo Monetario no tiene para pagar sueldos, están vendiendo las barras de oro.

Fidel Castro.- Sí, está vendiendo oro, que es lo único que vale ahora; lo que debe vender son papeles, los papeles con que paga Estados Unidos. Vender oro ahora es cosa de locos; pero, bueno, el Banco del Sur es un banco serio, aspira a ser un banco serio.

Hugo Chávez.- Será un banco serio.

Fidel Castro.- El Fondo Monetario Internacional nunca lo fue, pero prueba la crisis, prueba la crisis. Fíjate que esto se produce dos o tres días antes de la caída esta de las bolsas.

Hugo Chávez.- Es la misma crisis —como tú bien sabes—, la crisis de la economía mundial, pero de la alternativa. A nivel nacional cada quien, bueno, su propio modelo: nosotros el socialismo, allá en Cuba, aquí en Venezuela, con sus particularidades, y, a nivel internacional, el ALBA, que estamos acelerando, Fidel, como tú bien sabes, acelerando.

Todo el mundo pregunta por ti. Pasamos por Martinica, estuvimos en Dominica y en San Vicente, te mandaron muchos saludos los primeros ministros, Roosevelt Skerrit, amigo nuestro, y el Primer Ministro de San Vicente y las Granadinas; estuvimos viendo la obra de la extensión del aeropuerto. Allá me conseguí con los trabajadores cubanos y los venezolanos, el cuerpo de ingenieros del ejército venezolano. Inauguramos el primer depósito de combustible en Dominica y la planta de llenado de gas en San Vicente, con Ralph Gonsalves.

Todos me preguntan por ti y yo les digo lo que sé, de tu recuperación, de tu nueva Sierra Maestra, esa gran batalla que has dado y que sigues dando y en la cual te acompañamos todos los días, pidiéndole a Dios, que como tú dijiste: "Ayuda a Chávez y a sus amigos", que siga ayudándote en tu plena recuperación. Todos, somos millones, tú lo sabes, Fidel, en el mundo, que queremos verte pronto de nuevo plenamente recuperado, como estoy seguro será.

Bueno, vino Daniel Ortega hace tres días, hablamos varias horas; tenemos la semana que viene la reunión allá en Managua de la Comisión Mixta.

Vino Kirchner, como tú sabes, a la faja del Orinoco, y, bueno, Kirchner me ha invitado. Aprovecho para hacerlo público, dada tu llamada; no lo habíamos hecho público. Vamos a hacer una reunión en Buenos Aires la próxima semana, vamos a seguir avanzando en la relación bilateral Argentina-Caracas, y luego otra reunión en Bolivia —vamos a visitar a Evo esta próxima semana—, de la alianza estratégica, el eje Caracas-Buenos Aires, pasando por Brasilia, el eje con La Paz, ahora con Correa.

En Quito llegó el primer barco, ya tú debes saberlo, solo que aprovecho tu llamada para refrescar todas estas cosas de cómo vamos avanzando y seguiremos avanzando.

Y tú, ejemplo de resistencia y ahora de ofensiva, Fidel. No quiero dejar pasar la oportunidad de tu llamada sorpresiva, que nos motiva tanto, nos alegra tanto, para seguir recordándoles a nuestros pueblos el valor de Cuba revolucionaria y tu valor; tu valor, tu conciencia.

Recordábamos que tú estuviste aquí en 1959, cuando comenzaba la experiencia llamada democrática, que fracasó rotundamente, y ese fracaso condujo al caracazo, y del caracazo al 4 de febrero, y del 4 de febrero al día de hoy, a lo que está ocurriendo aquí; pero tú, Cuba y su ejemplo de dignidad, de batalla, de coraje y su solidaridad infinita siempre han estado y estarán con nosotros como ejemplo, Fidel.

Fidel Castro.- Oye, Hugo, quería decirte que yo estaba reunido precisamente con el jefe de tu delegación, estábamos hablando cuando llegaron noticias de allí, así que estoy muy contento. Veré si converso —estoy personalmente con él— con algunas de las personalidades un poco más adelante.

Aquí están trabajando muchísimo, con gran entusiasmo, aprovechando el escaso tiempo que nos queda. El factor tiempo no puede olvidarse, y, a mi juicio, nos queda escaso tiempo, y ellos están, aparentemente, más conscientes de eso.

Yo te agradezco mucho todos tus saludos, tu recuerdo, y, sobre todo, me acordé de devolverte los micrófonos, porque si no me embullo igual que tú. Competir no podría, pero emular un poco sí.

También quiero agradecer los saludos de los venezolanos, de ese pueblo tan heroico, tan querido, que te ha llevado a las responsabilidades que tienes hoy. Se ha vuelto a reescribir la historia; pero hace 200 años todo era muy distinto. El mundo ha cambiado tremendamente y sobre todo en los últimos 60 años, y ese es el tiempo que hay que aprovechar y sobre el cual hay que meditar mucho. Yo le dedico tiempo a eso, y me siento bien porque creo que no hay nada más importante. Y estoy contento también de ver cómo trabaja tu gente —ya te dije algo de eso—, con entusiasmo, con seriedad. Y a todos les agradezco la prueba de cariño y el aliento que me dan, ahora que estoy dedicado a esta tarea.

No te puedo prometer ir pronto por allá a acompañarte en uno de esos viajes, pero sí voy ganando terreno, me siento con más energía, más fuerza y más tiempo para estudiar. He vuelto a ser un estudiante, en dos palabras.

Hugo Chávez.- Moral y luces.

Fidel Castro.- ¡Moral y luces! Eso no se me quita de la cabeza ahora, porque es la primera vez que veo a alguien tratando de ganar esa batalla moral a base de conquistar el interior, el corazón y la mente de la gente.

Yo no sé si te queda mucho espacio por ahí, pero se supone que tú ibas a hablar con Ramírez. Me dices qué hago.

Hugo Chávez.- No, mañana puedo hablar con Ramírez, te estamos oyendo muy felices; muy felices de oírte y saber de tu recuperación. Sigue recuperándote, no te olvides del "tsunami".

Fidel Castro.- No.

Hugo Chávez.- Sigue recuperándote.

Fidel Castro.- Y una cosa que se me olvidaba, que aquí todo el mundo te agradece tener noticias de mí, porque yo hablo, y hago silencio, mutismo total, porque no puedo estar hablando todos los días, no puedo crear el hábito, el vicio de tener noticias diariamente. A todo el mundo le pido paciencia y calma, y estoy contento, porque veo a todo el mundo tranquilo; y el país marcha, que es lo importante. Y pido también tranquilidad para mí, para poder cumplir mis nuevas tareas hasta este momento.

Hugo Chávez.- Sí, Fidel, yo me he convertido... bueno, tú me has convertido en una especie de emisario, o de fuente. El que quiere saber cómo está Fidel, pues viene aquí, me llama, conversa conmigo, y yo siempre le digo la verdad, lo que está ocurriendo: tu recuperación, tu ejemplo, tu constancia.

Tú has dicho que no podrás acompañarme pronto por aquí en un viaje; pero no hace falta, tú siempre estarás con nosotros, y yo espero pronto volver de nuevo a La Habana para que sigamos conversando, trabajando y ganándole tiempo al tiempo, porque tú lo has dicho, y es buena reflexión para todos nosotros.

Aquí te manda saludos el Vicepresidente, la Comisión del Poder Popular, del Poder Comunal, que vamos a reunirnos ahora mismo al terminar el programa; todos los muchachos, Teresita, Elena, el equipo de Venezolana de Televisión, de Radio Nacional de Venezuela, y, bueno, todos los millones y millones que nos están oyendo.

¿Sabes cuál es la audiencia de la primera hora del programa? ¡Cuarenta por ciento!, lo cual es, como tú sabes, estratosférica, la audiencia de Aló, Presidente.

Ganemos tiempo, Fidel, y ganaremos la batalla por la vida.

Fidel Castro.- Muy bien.

Hugo Chávez.- Gracias por tu llamada histórica.

Fidel Castro.- Un millón de gracias para todos.

Hugo Chávez.- Vamos a darle un aplauso a Fidel (Aplausos). Un buen aplauso, hermano; un abrazo, camarada, compañero, y tú sabes que yo para eso no tengo complejos, ¡padre te llamo delante del mundo!

¡Hasta la victoria siempre!

Fidel Castro.- ¡Hasta la victoria siempre!

Hugo Chávez.- ¡Venceremos!

Fidel Castro.- ¡Venceremos!

Hugo Chávez.- ¡Bravo! (Aplausos y exclamaciones de: "¡Bravo!")

27 de febrero de 2007

De la verdad a la virtud.

De la verdad a la virtud.

Afincados a la prédica martiana de que la grandeza está en la verdad y la verdad en la virtud, los periodistas de Radio  Maboas, emisora ubicada en el tunero municipio de Amancio(antiguo central Francisco), iniciaron la jornada de reconocimiento a los profesionales de la prensa en Cuba.
El sitio indicado para anunciar el desarrollo del homenaje, que se extenderá hasta el venidero 14, como recordación al 115 aniversario del periódico Patria, fundado en 1892 por José Martí para difundir las ideas independentistas, fue la pequeña plaza edificada, en la localidad, como tributo al Héroe Nacional cubano.
Muchas son las actividades comprendidas en el amplio programa, entre ellas intercambios en centros laborales y estudiantiles, talleres sobre las realidades y retos del periodismo actual, reconocimiento a reporteros destacados y encuentros comunitarios.
Los integrantes de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en Amancio, confirman el compromiso de consolidar su desempeño profesional teniendo como brújulas el legado del  ideario martiano y las tangibles realizaciones de la sociedad cubana actual.
Por eso los periodistas amancieros desandan los sederos de la esperanza, deshaciendo los entuertos de la unipolaridad mundial, confiados en la victoria de las ideas y la solidaridad como fundamentos evidentes en un tiempo donde deben primar la verdad y la virtud.

Acuerdan Cuba y Venezuela acuerdos por 1500 millones de dólares

La aprobación de 355 proyectos de colaboración por un valor de 1 500 millones de dólares fue el saldo de la VII reunión de la Comisión Mixta Intergubernamental Cuba-Venezuela, cuya clausura en la noche de ayer estuvo presidida el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

En la jornada fue suscrito un Acuerdo Marco para la instalación en Venezuela de 11 plantas de etanol y el desarrollo de la producción cañera con esos fines. Los ministros de Venezuela y Cuba, respectivamente, Rafael Ramírez, de Energía y Petróleo, y Martha Lomas, para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica, rubricaron el texto, en calidad de presidentes de la Comisión Mixta, en representación de sus respectivos gobiernos.

Dicho programa forma parte de los empeños conjuntos por preservar el medio ambiente, reducir el consumo de combustibles fósiles y fomentar fuentes alternativas de energía.

El alcohol obtenido de la caña de azúcar será empleado en la mezcla para la producción de gasolina, con probadas ventajas económicas y ambientales. De ese modo, Cuba y Venezuela cumplen el principio de no usar cereales en la fabricación de carburantes, pues ello va en detrimento de la ya precaria alimentación de millones de seres humanos en el planeta.

Quedaron listos, además, los contratos correspondientes al suministro de las cuatro primeras plantas de etanol. Rafael Ramírez y Ulises Rosales del Toro, titular cubano del Azúcar, suscribieron los documentos.

También se aprobó el Acta Final de la reunión, con la firma de Ramírez y Martha Lomas. El texto resume la labor desplegada por las dos delegaciones desde la celebración de las mesas de trabajo que tuvieron lugar durante el pasado mes en Caracas, como fase preparatoria de este encuentro. Contiene igualmente el balance de los resultados de la ejecución del programa de cooperación del 2006, fruto de la VI Reunión de la Comisión Mixta, e incluye en anexos una detallada ficha de los proyectos para el 2007, sus respectivos presupuestos, y las condiciones generales con la metodología y procedimientos que se aplicarán para cumplir lo pactado.

Según subraya la Declaración Conjunta de la VII reunión, presentada ayer por Martha Lomas, el Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, acordado el 30 de octubre del 2000 por Fidel y Chávez, va en ascenso cada año por su magnitud, diversidad y complejidad.

De ello dan fe los importantes resultados cuantitativos y cualitativos en sectores económicos y sociales fundamentales, entre ellos los de salud, educación, deporte, energía, producciones cañeras y agropecuarias, informática y comunicaciones, lo cual constituye una valiosa contribución al surgimiento de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), a cuya realización dedican ingentes esfuerzos el Comandante en Jefe Fidel Castro y el presidente Hugo Chávez.

Durante el encuentro fue inaugurada una muestra fotográfica con imágenes de la entrañable amistad entre Fidel y Chávez. La presentación de la exposición estuvo a cargo del poeta y gobernador del Estado venezolano de Anzoátegui, Tarek William.

A la sesión de clausura, celebrada en el habanero Palacio de las Convenciones, asistieron Carlos Lage, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros y Bruno Rodríguez, ministro interino de Relaciones Exteriores; Alí Rodríguez y Germán Sánchez, embajadores de la nación suramericana en La Habana y de la Isla en Caracas, respectivamente, un nutrido grupo de ministros, viceministros, gobernadores estaduales y directivos empresariales de la tierra de Bolívar, así como dirigentes del Partido y el Gobierno de nuestro país.
(tomado del períodico Granma)

Yo le dejo a Cuba mi corazón

Palabras de Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, en su encuentro con el Comandante en Jefe. Enero 30 de 2007, “Año 49 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

29 de enero, 3:00 de la tarde. Llegamos a la 1:00 p.m., conversamos dos horas de distintos temas.

Buen humor, buen rostro, buen ánimo, una claridad —como siempre— en las ideas, el análisis, el problema mundial, el problema de la energía, la crisis energética mundial, Fidel tiene una gran preocupación por eso.

Revisamos datos sobre la marcha de la revolución energética, el tema del petróleo, las amenazas del imperio contra el mundo, y los potenciales nuevos conflictos, de los que hay que estar pendientes, y, como siempre, una gran generosidad, una gran calidad humana.

Ahí está Fidel de pie, completo, y pido a Dios que siga recuperándose.

Yo le dejo a Cuba mi corazón y el más grande sentimiento de complacencia, de alegría, de júbilo incluso diría, por conseguir a Fidel como lo he conseguido, y quiero extender ese reconocimiento a todos: sus familiares, compañeros, compañeras, los médicos, enfermeros, porque sé del gran esfuerzo que están haciendo.

Fidel ha dicho hace unos días que esta batalla no la hemos perdido, yo diría más: la estamos ganando y la ganaremos.

¡Hasta la victoria siempre!

¡Venceremos!

¡Patria, Socialismo o Muerte!

Tomado del periodico Granma.

Tomado del periódico Granma

Fidel y Chávez se abrazan de nuevo en La Habana

Fidel y Chávez se abrazan de nuevo en La Habana

Cargado de sentimientos y generosidad, el Presidente Hugo Chávez llegó de nuevo a La Habana para encontrarse con Fidel, saber de su salud y compartir visiones y esperanzas.

Durante dos horas conversaron en la tarde del lunes estos hermanos de ideales y batallas, en un emotivo encuentro donde se habló de los derroteros de Venezuela y Cuba, de los nuevos acuerdos recién firmados, del ALBA que se fortalece, de la revolución energética y el cambio climático, de América Latina y del mundo convulso que vivimos, lleno de guerras y de amenazas a la existencia misma de la especie humana.

Chávez trajo el abrazo y los sentimientos de los millones que quieren a Fidel. El Comandante en Jefe le recibió con todo el cariño y la amistad que alberga para el pueblo bolivariano y su líder. Al amparo de Bolívar y Martí volvieron a juntarse dos pueblos, dos hermanos.

Al final del encuentro, el presidente venezolano dijo haber visto a Fidel con buen humor, buen rostro, buen ánimo y claridad como siempre en las ideas.

En la mañana del martes, Chávez regresó a su Patria emocionado y feliz. Trajo y se llevó alegría, proyectos, ideas, convicciones. Así dijo a los que le despidieron, encabezados por el General de Ejército Raúl Castro, quien le agradeció la solidaridad y el gesto generoso del amigo.

Otorgan al presidente cubano Fidel Castro Medalla Amílcar Cabral

La más alta distinción del gobierno de Guinea Bissau fue recibida por Esteban Lazo en representación del Comandante en Jefe. La entregó el Primer Ministro de Guinea Bissau, señor Arístides Gomes

«Podría decir que con pocos dirigentes llegué a tener una relación de amistad tan profunda como la que desarrollamos Amílcar y yo», dijo una vez el Comandante en Jefe Fidel Castro, en referencia al prócer africano Amílcar Cabral, «un pensador de gran capacidad intelectual, un creador, y un hombre extraordinariamente humano».

Estas palabras fueron citadas ayer por el miembro del Buró Político del PCC, Esteban Lazo, tras recibir, en representación del líder de la Revolución, la Medalla Amílcar Cabral de manos del Primer Ministro de Guinea Bissau, señor Arístides Gomes.

La Medalla conferida a Fidel es la máxima distinción que se concede a personalidades relevantes que han contribuido al establecimiento y consolidación de esa hermana nación.

Lazo señaló que ella también rinde tributo a los compañeros cubanos que, cumpliendo su sagrado deber internacionalista, cayeron en ese país, y a los trabajadores de diferentes esferas que prestan sus servicios allí, «inspirados en la enseñanza del Comandante en Jefe de no dar lo que nos sobra, sino compartir lo que tenemos».

Por su parte, Gomes apuntó que Fidel «dejará huellas no solo en la historia de Cuba y la de América Latina, sino en la del mundo. Ha dejado una huella profunda en la conciencia patriótica del pueblo de Guinea Bissau, en su lucha por la independencia, y con posterioridad, por el progreso y desarrollo socioeconómico y cultural».

«A él —añadió— nuestro deseo de pronto restablecimiento. Estamos seguros de que esta es una batalla más que vencerá, con la certeza de que aún tiene mucho que darle a la noble causa de la humanidad».

En el acto estuvieron presentes, además, Yadira García, miembro del Buró Político y ministra de la Industria Básica; Fernando Remírez de Estenoz, miembro del Secretariado del PCC, y Marta Lomas, ministra para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica, entre otras altas personalidades de ambos países.

Tomado del periódico Juventud rebelde.

Rinden tributo a José Martí

Rinden tributo a José Martí

Un pueblo, que como su máximo líder Fidel Castro, lleva en el corazón las doctrinas del Maestro,  acudió temprano en la mañana de este domingo a la Plaza de la Revolución Mayor General Vicente García para rendir tributo a José Martí, en ocasión del aniversario 154 de su natalicio.

Más de 100 mil tuneros se dieron cita en el histórico sitio de la ciudad capital de esta provincia del oriente cubano y reafirmaron la inclaudicable decisión de continuar firmes cultivando el pensamiento del más universal de los cubanos del siglo XIX, que toma forma material en la majestuosa obra de la Revolución, hecho que tiene en el ideario de este prócer su fuente inagotable de inspiración.

 

Por la reivindicación de los derechos inalienables del pueblo José Martí preparó en 1895 la Guerra Necesaria contra el colonialismo español, la misma que tuvo continuidad en la última gesta por la liberación nacional del neocolonialismo, impuesto por los Estados Unidos a finales  de ese propio siglo, y cristalizó con la victoria del primero de enero de 1959.

El homenaje, que estuvo presidido por el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, incluyó un acto político y una revista militar que dejó oficialmente iniciado el año de preparación para la defensa del Ejército Oriental, una contundente muestra de cómo se va consolidando en Cuba la estrategia de Guerra de Todo el Pueblo ante las groseras y constantes amenazas del imperialismo norteamericano.

Tomado del periódico 26.

Quince cualidades de Fidel

Quince cualidades de Fidel

Queridos amigos, desde los demás diversos confines de la Tierra, han venido no solo a celebrar el cumpleaños 80 de Fidel, sino también a dar un nuevo testimonio de solidaridad y de cariño con la Revolución Cubana, con el pueblo noble y generoso que ha desafiado tempestades, bloqueos y agresiones sin perder el optimismo, sin que le hayan podido matar la esperanza y la alegría, y los recibe a ustedes, en este momento peculiar de nuestra historia en el que los cubanos, tranquilos, firmes, esperanzados, acompañamos la convalecencia de Fidel, hecho inédito en estas casi cinco décadas de bregar, porque Fidel ha tenido, además, la suerte de una salud de hierro, que probablemente es el resultado de un cuerpo obligado por la idea a ni siquiera tener derecho a enfermarse, y ha podido capear enormes tensiones, con apenas algún que otro eventual catarro o padecimiento menor. Por lo tanto, estos meses han sido para nosotros una experiencia nueva, y nuestro pueblo los ha enfrentado con una madurez y una confianza en sí mismo, que se inscribe ya también como un resultado de las enseñanzas y el ejemplo de Fidel, y como una página de aprendizaje para las actuales y futuras generaciones de cubanos; nuestro pueblo, en esta circunstancia peculiar, le da más valor a la presencia de ustedes entre nosotros.

Sabemos el esfuerzo personal que cada uno ha hecho para estar aquí, y créanme que hablando no como Ministro del Gobierno Revolucionario, sino como hijo de este pueblo, sentimos en la presencia de ustedes aquí un deseo especial de alentarnos, de darnos fuerza, además de venir a celebrar y a desear mejoría y felicidad al compañero Fidel.

Cuando pensaba qué decir esta tarde tenía dudas, porque la mayoría de los que están aquí han visitado probablemente Cuba otras veces, son cercanos al tema de las luchas de la Revolución Cubana, de la acción solidaria que desde su triunfo ha ejercitado y que desde antes de su triunfo había proclamado. Muchos han dicho aquí las palabras que yo no podría ni improvisar ni decir aunque lo intentara. Muchos nos han hecho un nudo en la garganta a los que estamos aquí y a los millones de cubanos que por la televisión han podido seguir los debates que han tenido lugar en estos paneles.

Por lo tanto, más que intentar un discurso hecho y rehecho, y tratar de revisarlo intentando la perfección, o arreglarle los mínimos detalles, decidí que mejor era abrir en torrente los sentimientos y decir lo que cualquier cubano, en cualquier esquina de Cuba, podría decirles a ustedes sobre lo que para nosotros es Fidel, la Revolución y nuestra independencia, que, a fin de cuentas, todo eso es lo mismo y está profundamente mezclado hoy y para siempre.

De ahí que garabateé estas ideas, que no pretenden, por supuesto, dictar cátedra ni dar por concluido este tema, y que tienen la virtud solo de la honestidad, el respeto y el cariño por ustedes, que han venido a testimoniar en nuestra patria sus simpatías con nuestra lucha, su firme creencia en nuestra capacidad de defender ahora y en el futuro, y de hacer trascender más allá de nuestras vidas, las ideas por las que hemos luchado.

Por eso identifiqué 14 ó 15 ideas que considero que, siendo cualidades personales de Fidel, han terminado siendo cualidades de la Revolución Cubana e incluso del pueblo cubano, porque un aporte indiscutible del bregar y el magisterio de Fidel en estos casi 50 años es que algunas de sus cualidades, de sus concepciones y de sus ideas han terminado siendo parte de una nueva nación, que es la Cuba que tomó la herencia, por supuesto, que tiene de los siglos anteriores, pero que está marcada por los últimos 50 años, en que una profunda, genuina y autóctona revolución social se llevó a cabo y se defendió victoriosa en esta pequeña isla.

La primera cualidad que considero que Fidel aportó a la Revolución y que es hoy centro y brújula de la acción de nuestro pueblo es su concepto de la unidad, el aporte de Fidel a la unidad; la unidad como condición básica para la defensa y la sobrevivencia de una revolución e incluso para el triunfo de una idea. No puede triunfar una idea, por justa que fuere, si no se unen los que creen en ella para sumar y defender juntos la idea.

La Revolución Cubana se salvó, se ha salvado y se ha mantenido victoriosa porque supo construir y defender la unidad, y solo podrá permanecer y salvarse en el futuro si conserva la unidad.

Otras revoluciones se perdieron precisamente porque faltó la unidad; porque en el momento culminante en que surgen, como es natural en procesos de tal intensidad y de tanta hondura, divergencias, puntos de vista distintos, pueden hacer que se fracture la unidad, o que no fragüe en el momento y la hora en que era necesario y pueden dar al traste con una revolución.

La unidad en Cuba es especialmente el aporte del carácter y las ideas de Fidel. No es una unidad lograda a base de la imposición de los criterios de un hombre o de un grupo, sobre otros hombres y otros grupos.

En esta sala hay sentados algunos de los protagonistas que podrían, con más autoridad que yo, dar fe de cómo surgió en Cuba la unidad de las fuerzas revolucionarias, la construcción de un solo Partido como garantía de la continuidad de la Revolución, y cómo este no es el resultado de la persecución de los que tenían la opinión distinta, o de la imposición, o del negociado de las cuotas de poder o participación, sino el resultado de un proceso que está íntimamente ligado a la personalidad y al aporte de Fidel.

Eso que surgió al calor de la Revolución es hoy cualidad de los revolucionarios cubanos y el pueblo cubano, y dondequiera que haya uno de nosotros estará propugnando siempre la unidad. Surgen, como es lógico, entre nosotros, a veces, disensiones —broncas les llaman en Cuba—, pero siempre todos bajo la idea definitiva y clave de que la unidad es precondición para el triunfo y la victoria. Ese es un aporte de Fidel. Eso no fue así en Cuba antes de Fidel.

Anteriores guerras y jornadas de lucha por los derechos del pueblo cubano a la independencia, a la soberanía se frustraron por la falta de unidad. La primera gran guerra de los cubanos por su independencia del poder colonial español, que duró 10 años de cruenta lucha, entre 1868 y 1878, se frustró por la falta de unidad, y había en ella líderes y hombres con no menos compromisos y no menos cualidades que Fidel; sin embargo, aquella guerra heroica no terminó en el triunfo, en particular, por la falta de unidad, y muchas otras veces eso ocurrió en la historia de la Revolución Cubana hasta el momento en que Fidel convirtió en tarea esencial —desde su modestia, desde su capacidad de escuchar a los otros, desde su capacidad de convencer, persuadir y no imponer o dictar— la construcción de la unidad.

Cómo sería para que un hombre como el Che Guevara decidiera aquella noche en la casa de María Antonia, en México, sumar su vida a aquella epopeya después de conocer a Fidel, solo en la primera conversación, un hombre de la agudeza del Che, del nivel, de la capacidad, la honestidad y la pureza del Che, cómo pudo aquella noche, en la primera conversación, decidir seguir a aquellos hombres que proponían la idea que parecía imposible: venir en un pequeño barco a Cuba a desarrollar una lucha guerrillera y derrotar a un ejército apoyado por Estados Unidos que tenía nada más y nada menos que 80 000 hombres, 1 000 por cada uno de aquellos expedicionarios que se lanzaron al Granma...

No sé si a ustedes les ha pasado, si alguna vez han intentado pararse frente al yate Granma y contar a ver cómo es posible que 82 hombres, más las armas y el parque quepan en aquel pequeño barco diseñado para 12 ó 15 pasajeros. Dicen que cuando el barco sale de las tranquilas aguas del río, en la noche oscura, a las 2:00 de la mañana, el Che preguntó: "¿Pero, bueno, cuándo llegamos al barco en que iremos hacia Cuba?" (Risas.) Creía que el Granma era el barquito en el que llegarían al barco más grande. Eran secretos los preparativos, lógicamente, era muy compartimentado todo, y el Che, y seguro que otros lo pensaron aunque no preguntaron, creía que habría un barco más grande para viajar a Cuba.

Hoy es un día en que se cumplen 50 años de aquel navegar. Un día como hoy faltaban todavía dos días para llegar a Cuba.

La unidad es la primera idea que anoté entre mis garabatos; la segunda, la ética.

La ética. Aquí se dijo —creo que fue Gilberto López y Rivas—, que Fidel y la Revolución Cubana habían convertido la ética en razón de Estado. La ética tiene raíces en el pensamiento de Martí, pero es la práctica de Fidel a lo largo de 50 años lo que convierte la ética en una cualidad imprescindible de la Revolución Cubana. Con la práctica de Fidel y la concepción de la ética como componente esencial de la actuación política y revolucionaria, no se asume la idea de que el fin justifica los medios. Para Fidel, el fin no justifica los medios. No se puede lograr el objetivo o la victoria a cualquier precio. Es por eso que no se ha torturado nunca en Cuba a un prisionero, aun cuando su conocimiento valioso, la información que podía dar, hubiera podido evitar otros crímenes, hubiera podido evitar un nuevo ataque terrorista.

Los viejos combatientes cuentan esa prédica de Fidel a los luchadores cubanos, a los combatientes de la Seguridad, muchas veces los fundadores eran campesinos que recién se alfabetizaban. Nadie recuerda nunca la idea de que se permitiera, se estimulara, se tolerara la idea de la tortura o del asesinato como método de lucha, y por eso la Revolución Cubana hizo el centro de su actuación la derrota del ejército enemigo y de sus tropas invasoras, y no acudió a otras tácticas de lucha, ni "al ojo por ojo y diente por diente".

La ética hizo a los revolucionarios cubanos, pese a la propaganda adversa y tendenciosa, hacerse querer, y respetaron siempre la idea de que no se les podía confiscar a los campesinos lo que tuvieran, y el pequeño ejército guerrillero, hambriento y descalzo, pagaba a los campesinos la gallina o el poco de arroz y frijoles que pedían para su sustento.

La idea de que se pierde la autoridad moral si falta la ética en la actuación, es un aporte indiscutible de Fidel a la Revolución, y en momentos de enfrentamientos muy duros, porque hay que recordar que más de 3 500 cubanos cayeron víctimas de actos terroristas y que en Cuba hay más de 2 000 cubanos con limitaciones físicas debido a bombas, a actos terroristas, a bombardeos contra poblaciones civiles de la aviación o de buques en las costas, la ética presidió siempre la actuación de la Revolución.

Eso es Fidel, y por eso la Revolución se defendió, pero dentro de unos límites en los que no cupo nunca la idea de imitar los métodos del enemigo o de que, como ya dije, el fin justifique los medios. Ese es un aporte de Fidel, los cubanos lo saben bien.

Se le pueden llevar a Fidel propuestas de cómo actuar, pero se sabe de antemano que si se le propone salirse un milímetro de lo que constituye la ética, los principios, las ideas en las que la Revolución cree, se obtendrá, cuando menos, una negativa, y casi siempre un huracán de ideas.

La tercera, el desprendimiento. El desprendimiento de Fidel por las cosas materiales, por los homenajes, por las vanidades de los que todos —dicen— llevamos algo dentro, en Fidel alcanza categoría de cualidad esencial. No es solo su conducta personal, casi espartana; no es solo su total ausencia de vanidad. Dicen que pudo ser un excelente abogado, brillante estudiante; dicen sus primeros compañeros de bufete —acabados de graduar de la Facultad de Derecho, fundaron con él un bufete otros dos compañeros de estudio— que rápidamente propusieron a Fidel dejar el bufete y dedicarse a otra cosa, porque los contrataba un rico dueño de un terreno para hacer un pleito para desalojar a unos pobres que estaban en las tierras, y Fidel terminaba defendiendo a los pobres y el bufete perdía el contrato (Risas).

Pero ese desprendimiento de Fidel terminó siendo cualidad esencial de la Revolución Cubana. Aquí se han dado hoy testimonios: la idea de la solidaridad entregada como deber y no como arma de influencia política. Por eso uno y otro testimoniante dijeron aquí: "Cuba ayudó sin pedir nada a cambio".

Muchas veces en el mundo se ayudó, pero a cambio se pidieron favores o la toma de determinadas decisiones. Nadie puede decir nunca, no hay un solo ejemplo, que la Revolución Cubana pidió algo a cambio. Ejerció generosa y puramente la solidaridad; entregó no lo que le sobraba, sino compartió lo que tenía sin pedir nunca nada a cambio, y yo creo que eso explica la presencia de ustedes y de muchos como ustedes que quizás no han podido estar aquí.

Nos podemos equivocar como todo ser humano, nuestra obra no es perfecta; podemos errar y de hecho lo hacemos, pero no nos hemos equivocado nunca, pienso, en el ejercicio de la solidaridad como deber, y nunca como instrumento del interés. Esa es una cualidad que alcanza hoy al pueblo cubano, al que se le reconoce por los visitantes. Fue, quizás, cualidad en sectores de nuestra población, algunas de esas cualidades estaban en la idiosincrasia del cubano; pero en la Revolución la idea de compartir se hizo masiva. Por eso, en Cuba se hizo un festival de estudiantes y de jóvenes, en un momento de crisis muy dura del periodo especial, alojando a los visitantes en las casas. Por eso todo el mundo reconoce como cualidad del pueblo y de la Revolución la idea del compartir.

Tenemos otros defectos, pero no el de la falta de desprendimiento, y por eso hemos defendido como pueblo la idea de que vale más la dignidad y la independencia que las cosas materiales; por eso no hemos pactado ni hemos negociado nuestro derecho a ser libres rindiéndonos para que nos levanten el bloqueo, y por eso hemos sabido decir que no, y yo creo que eso es esencialmente el resultado de un magisterio y un aporte de Fidel.

En cuarto lugar, la coherencia. No es solo que si usted lee lo que Fidel dijo en el año 1961 sobre un tema encontrará, con admiración y sorpresa, que son ideas que volvió a repetir muchas veces —no todas, porque hay cosas que cambian, lógicamente—, sino que cuando hablo de la coherencia, hablo, por ejemplo, de que nunca un diplomático cubano ha tenido que defender en una tribuna una causa en la que no cree, un principio con el que no esté de acuerdo. Nunca un diplomático cubano ha tenido que pasar la dura y amarga experiencia que nosotros vemos a diario en otros diplomáticos, de tener que decirle a alguien: "Perdóname, yo no estoy de acuerdo con eso que me mandaron a decir; mi gobierno me mandó a decir eso, pero yo personalmente no estoy de acuerdo", nunca hemos sido puestos en esa situación. Y digo un diplomático, puedo decir cualquier representante de nuestra Revolución, de nuestro pueblo.

La idea de que la Revolución ha tenido una coherencia en los principios y de que nunca nos ha puesto en la disyuntiva de si defender un principio en el que creemos o responder a una razón de Estado. La coherencia ha sido también razón de Estado en Cuba y los principios por encima de los intereses han sido también razón de Estado en la Revolución Cubana. Eso es obra de Fidel.

El ejemplo personal es la quinta de mis anotaciones.

Fidel entronizó en Cuba la idea de que no se le puede pedir a la gente lo que uno no está dispuesto a hacer antes. Quizás uno no lo hace, pero los que lo siguen tienen que saber que uno está o estuvo dispuesto a hacerlo. Por eso Fidel, desde que recibió al primer ciclón en Cuba, después del triunfo, en el lugar probable por donde el ciclón llegaría —y lo hizo así durante 45 años y el pueblo lo vio allí, en el medio del huracán, dirigiendo, arriesgándose con los que estaban ahí—, desde ese momento lo convirtió en práctica para los cubanos.

No hay un dirigente cubano que no esté cortado con esa tijera, que no entienda la idea de que el ejemplo personal es esencial y es deber, y que los jefes han de ir delante; que los jefes solo tienen derecho a más sacrificio, y que el único privilegio que puede dar un cargo o una militancia en Cuba, porque militar en nuestro Partido es resultado de un proceso que incluye también el que los compañeros, la masa de los que no son militantes, consideren que ese aspirante tiene ejemplaridad y autoridad suficientes, por eso no es masivo nuestro Partido; la idea de que militar en el Partido de la vanguardia o tener una responsabilidad da solo derecho a más sacrificios y más restricciones, es un legado de Fidel. Por eso no hubo en Cuba combate, huracán, trabajo que requiriera sacrificio y esfuerzo, en el que Fidel no estuviera.

Bueno, las misiones internacionalistas; por razones obvias Fidel no podía salir. No tuvo el privilegio que tenía el Che, era un compromiso con él desde aquella conversación de México de que un día no se le reclamarían esas razones. La misión internacionalista de Fidel fue convertir a Cuba, como se dijo aquí, no en una isla perdida en el mar, sino en tierra firme para todos los que lucharon por la justicia y la dignidad en cualquier parte del mundo.

El ejemplo personal, la autoridad que emana de ir delante, de dar el ejemplo, de guiar con la actuación propia es un aporte de Fidel; la idea de que uno no se puede quedar atrás y lanzar a los otros porque después no habría cómo mirarles a los ojos.

Recuerdo cuando Fidel dijo: "Yo veo a los hombres de mi escolta que se preparan para si un día hay un nuevo atentado contra mí; se preparan para evacuarme a mí, sacarme del lugar, y ellos quedarse allí combatiendo. Yo los dejo, no les digo nada, pero ellos no saben que el día que eso pase, a mí hay que matarme allí junto con ellos, porque después, ¿con qué cara yo podría venir a mirarlos si los dejo combatiendo por mí en el lugar?" (Aplausos.)

Esa cualidad llevada a todos los actos de la vida ha sido una de las razones esenciales de la autoridad de Fidel en Cuba y explicación del cariño del pueblo por él. El pueblo sabe, el pueblo sabe más de cuatro cosas y no puede ser engañado; y al cubano, que conoce el sacrificio, pero conoce también —y es un elemento de su nacionalidad— el disfrute del placer, que es alegre, es expansivo, le gusta la fiesta, le gusta la alegría y la disfruta, y está dispuesto a renunciar a ella, y lo ha hecho más de una vez, pero al cubano no le gusta que lo engañen, o que lo manden delante y se queden detrás.

Para guiar a este pueblo hay que encabezarlo, y encabezarlo quiere decir ir en la punta de la vanguardia (Aplausos). Ese es un legado de Fidel, es el resultado del magisterio de Fidel, porque no es que cuatro o cinco lo hagan como él, eso ha alcanzado la masividad, se ha convertido en fenómeno de masas, y vale tanto para una fábrica como para una empresa agrícola o un ministerio del gobierno. Los jefes tienen que ir delante, los jefes dan el ejemplo, guían el camino con su conducta personal.

El Che, ministro del gobierno del que Fidel era Primer Ministro, es paradigma.

En sexto lugar, la verdad. La verdad es el arma; la verdad, condición para ser respetado.

Recuerdo cuando se le propuso no decir una parte de la verdad. Él no estuvo de acuerdo, se le insistió: "Pero, bueno, no decir toda la verdad no es decir mentira". Fidel dijo: "Bueno, cuando no se dice toda la verdad, eso es una media verdad, y estamos hablando de decir la verdad", y por eso nunca el enemigo ha podido hacer con nosotros lo que tantas veces nosotros hemos hecho, que es decir: "Mire, miente; aquí está la prueba de que usted miente". Nunca la Revolución ha tenido la debilidad de tener que reconocer una mentira. Esa es práctica y enseñanza de Fidel.

En séptimo lugar —escribí aquí en mis desordenados garabatos— la sensibilidad. Fidel trasladó esa cualidad personal a las políticas y a la actuación de la Revolución.

Recuerdo que cuando siendo su joven e inexperto ayudante o secretario, en el año 1992 ó 1993, yo, abrumado por el hecho de que era la media noche, y había no menos de 30 visitantes que querían reunirse con Fidel, y yo veía que eso no era posible, y después de una reunión larga y agotadora, Fidel no había comido en todo el día, de una en otras reuniones; estábamos en pleno periodo especial, eran muy duros los años: los apagones, la falta de electricidad, de alimentos, de medicamentos, el país puesto ante el reto de enfrentar una situación inédita y repentina que cortó el 85% de nuestro comercio exterior, lo que nos hizo tener que buscar nuevos mercados, todo eso bajo la presión de un bloqueo que se hizo más duro en aquellos años, Fidel no paraba, era el día entero... Así cumplió sus 70 años en el año 1996, aquí con Guayasamín, que le hizo aquel retrato de las manos, y Fidel le protestó durante el retrato: "¡Pero, Oswaldo, esas manos que me estás pintando están muy flacas y muy pálidas!". Y Guayasamín le decía: "¿Pero es que no entiendes, Fidel? Estas no son manos, ¿no te das cuenta?, son palomas, son puras, nunca han robado ni se han manchado de sangre" (Aplausos).

En esos años duros era uno de esos días, y yo le dije: "Mire, tiene estos visitantes, le propongo ver a este mañana, a este otro..., y ahora le propongo que vaya a descansar. Solo quedaría sin resolverse este señor, Trudeau, que se va mañana, a primera hora" —el ex primer ministro canadiense, había venido a Cuba, lo unió siempre una amistad con Fidel—, y dice Fidel: "Pero, ¡cómo! ¿Está aquí Trudeau y tú no me lo has dicho? Y se va mañana, ¡tengo que verlo!". Digo: "Pero, bueno, es que son muchos; además, usted no ha comido hoy en todo el día". Dice Fidel: "No, hay que verlo". Digo: "Pero, bueno, mire, además, él no es ya Primer Ministro", dije yo. Aprendí ese día para siempre la lección (Risas); pero ese día dije: "Si en definitiva él es un ex primer ministro. Si él fuera el Primer Ministro... pero él fue, ya no es...". Y Fidel dio media vuelta y a dos milímetros de mi cara me dijo: "Nunca más me propongas eso; no me interesan los cargos, sino los hombres. Es más, me interesan más los hombres cuando no están en los cargos" (Aplausos).

Esa sensibilidad no es la cualidad de un hombre o de unos pocos hombres o mujeres, me refiero a cómo eso caló profundamente junto con la obra social de la Revolución.

Esa sensibilidad fue la que hizo a Fidel entrar al cuarto donde Ana Fidelia Quirot, la corredora destacada, la campeona cubana de atletismo, se debatía entre la vida y la muerte y llevó a Fidel a ocuparse con pasión de salvarle la vida a Ana Fidelia. Esa sensibilidad personal, esa capacidad de sentir por los otros, de sentir como propio el dolor o la angustia de otros es una cualidad que Fidel convirtió en patrimonio de millones en Cuba.

En octavo lugar —no sé si demoro y abuso de ustedes, no están organizadas estas ideas y me da pena (Aplausos)—, la modestia y la ausencia total de vanidades. Por eso Fidel usa en lo esencial el mismo uniforme, muchas veces raído. Por eso no hay una condecoración en el pecho de Fidel, por eso nunca ha tenido una condecoración, y solo su autoridad personal hizo que compañeros con muchos méritos en Cuba aceptaran recibirla; por ejemplo, Raúl y Almeida aceptaron solo la estrella de Héroes de la República de Cuba que llevan hoy en sus pechos, porque Fidel impuso su argumento y su persuasión, porque no la querían recibir, decían: "Si Fidel no la ha recibido", y Fidel los convenció. Bueno, se sabe que el que se deje tirar el brazo de Fidel por el hombro y oiga sus argumentos, con mucha probabilidad será convencido (Risas).

Fidel ha hecho de esa modestia, de esa ausencia total de vanidad una aspiración para nosotros.

A Tomás Borge, que está sentado aquí y que dijo en la mañana palabras que nos emocionaron a todos, Fidel le recordó la frase de Martí: "Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz". Esa ha sido su brújula, esa ha sido la frase siempre lista para ser citada de memoria por Fidel, no como consigna vacía, sino como práctica permanente en su vida. Por eso su grado es el que tenía en la Sierra, grado de Comandante; por eso el pueblo le dice Fidel, y es cuando él se siente más cómodo, cuando le dicen Fidel, no cuando le citan los cargos.

Por eso Fidel se ha enfrascado en una discusión profunda sobre un tema de medio ambiente con el chofer de un automóvil, o con el camarero de un hotel adonde ha ido, tomándolo totalmente en serio.

Por eso Fidel nunca ha dicho: "No, esta persona no está a mi nivel para discutir conmigo"; Fidel está ausente de todo eso. Por eso Fidel nunca ha creído en ningún protocolo y por eso el protocolo que se usa en Cuba más o menos es el que acomoda a esta sensibilidad. Hoy está más organizado, pero, bueno, Fidel nunca ha aceptado la idea de que no se puede ir a ver a un visitante, por razones protocolares, por eso se apareció la noche antes en que el visitante iba a ser recibido oficialmente y por eso esa cualidad de tener una ausencia total de vanidades. La modestia como conducta diaria, que millones de cubanos aspiramos a imitar y tomamos como modelo hoy, es un aporte de Fidel también a las cualidades de nuestra Revolución, diría que de nuestra nación.

En noveno lugar escribí: "El deber de un político revolucionario es aprender", por lo tanto, en Fidel la curiosidad infinita, las cien y mil preguntas de un tema hasta saber los detalles; el afán de leer que llevó a que siempre haya un libro a mano en su auto con una pequeña lamparita. El afán de leer, de estudiar; no es solo afición por los libros o por un tema, sino deber de revolucionario y de político.

En Fidel aprender, saber, leer, estudiar, es deber y no solo afición o hobby, y por eso dondequiera que él esté hay libros, pero en la oficina usted puede abrir los libros que dicen: "Teoría del pasto y el forraje para el ganado", porque era el pueblo en el gobierno intentando mejorar la ganadería, producir, multiplicar los panes y los peces. Usted toma cualquiera de esos libros y tiene las anotaciones de Fidel: "Ojo, revisar; debo ver esto con Fulano; preguntar en la universidad el resultado del estudio". Así ve: Teoría del pastoreo, André Voisin; Mejoramiento de suelos; Indicadores principales de la industria mecánica. Cualquier tema de la biología, la química está ahí, no como afición para tiempo libre, sino como escalón de aprendizaje para un revolucionario que considera aprender y saber, un deber y no una afición.

En décimo lugar escribí: "El rigor personal", la aspiración a la perfección no como asunto de vanidad personal, sino de deber con sus responsabilidades. Por eso en lo que esté involucrado Fidel, él tratará de que eso sea lo mejor. Muchas veces lo que él hizo no se sabe; muchas veces me han felicitado por un discurso, la mitad del cual o las dos terceras partes las escribió Fidel; claro, no lo puedo decir ahí donde lo digo, porque sería un problema, pero... (Aplausos).

Muchos de nosotros hemos sido testigos de esa aspiración de Fidel, muchas veces anónima, no ligada a la vanidad ni mucho menos, y que no es ni será reconocida, porque no se sabe.

Su aspiración a que las cosas queden bien; ese rigor, ejemplar para nosotros, de hacerlo bien, porque es el compromiso con el pueblo, porque es la manera de ayudar a la causa que estamos defendiendo, porque es lo que nos toca hacer como revolucionarios o como cuadros en la Revolución.

En onceno lugar: "La derrota no es tal hasta que no es aceptada", mientras que no se acepte se está en plena lucha para revertir la derrota y es solo episodio temporal que podrá ser convertido en victoria. Esa es una cualidad —en Cuba dicen: "A Fidel no le gusta perder ni a las postalitas"—, la idea de que no se acepta la derrota, y yo creo que eso es cualidad hoy, más allá de Fidel, de los revolucionarios cubanos, de nuestro pueblo. Por ahí se dice: "Ustedes los cubanos son como son", y por eso los atletas y por eso nuestro pueblo, y la idea de que se puede hacer más, de que no se acepta la derrota.

García Márquez escribe en su prólogo al libro de Gianni Miná, al que veo allí en el público, que la idea de Fidel de no aceptar la derrota es lo mismo si es para ensartar una aguja que para librar una batalla en Angola a 10 000 kilómetros, y lo intentará una y otra vez hasta que logre hacerlo. Ese no es el ejemplo que él cita, pero es algo así como eso. Eso ya es una cualidad de la Revolución.

Si no hubiéramos creído en que la victoria es posible mientras se luche por ella y se crea en ella, quizás no estaríamos aquí, no habríamos resistido casi 50 años de bloqueo, agresiones, actos terroristas; la agresión de la potencia imperial más poderosa que ha existido en la historia.

A la pregunta de cómo pudo resistir el pequeño país cuando se quedó solo —porque durante 30 años hubo el apoyo de la Unión Soviética, pero después, en los últimos 15 años, solos nosotros aquí; muchas veces los amigos creían que no era posible que pudiéramos enfrentar la adversidad que vino ante nosotros—, habrá que responder: Porque Fidel convirtió en patrimonio de millones en Cuba, la idea de que la derrota no es tal hasta que no se acepta, de que siempre existe la posibilidad de revertir una derrota temporal. Por eso el Granma no terminó en derrota final, fue solo derrota temporal, como antes lo había sido el Moncada. Y siempre fue el volver a empezar, el empezar de cero otra vez, y por eso estamos aquí.

Número doce, escribí: "La aspiración a la justicia para todos". Hay quienes aspiran a la justicia solo para sí mismos, luchan quizás por ser ricos o por alcanzar una determinada meta personal; hay quienes piensan en la justicia para su familia o para su entorno más cercano, digo la justicia entendida como el logro de las metas. Hay quienes la han aspirado incluso para su pueblo, para su nación; pero para Fidel la idea de luchar por la justicia no tiene fronteras y por eso ha luchado por ella no solo para los cubanos, que ya era bastante: el sentido de dedicar su vida a la lucha por la justicia de un pueblo, sino la ha convertido en causa universal.

Por eso cuando en Cuba había 6 000 médicos y 3 000 se fueron, estimulados, pagados por el gobierno de Estados Unidos que trató de que no quedara ninguno, quedaron 3 000 médicos en Cuba en el año 1959 —eran 6 millones los cubanos—, ayer se recordaron aquí las palabras de Fidel: "Formaremos muchos médicos". Hoy tenemos 25 médicos por cada uno de aquellos que se fueron, y Fidel dijo: "Formaremos, porque los necesitaremos en Cuba y en el resto del mundo". Si esa idea de aspiración universal a la justicia no hubiera estado presente, Cuba no tendría hoy casi 30 000 colaboradores de la salud, de los cuales 21 000 son médicos, trabajando en 69 países.

Por eso esa aspiración a la justicia para todos, más allá de nuestra tierra, de nuestra nación, de nuestra condición de Estado, hace que los científicos cubanos trabajen arduamente, y Fidel ha estimulado todos esos proyectos personalmente, por una vacuna contra la malaria, que es una enfermedad que no existe en Cuba.

Las transnacionales no gastan dinero en investigación para eso, porque dan más dinero los productos cosméticos o las pastillas para bajar de peso, que las vacunas contra la malaria, porque esas son medicinas de pueblos pobres y, por lo tanto, no están destinadas a tener un gran mercado. Los científicos cubanos han trabajado por vacunas para curar enfermedades que no existen en Cuba, y trabajan hoy bajo la idea de que la aspiración a la justicia es a la justicia para todos, y creo que eso es una enseñanza y un aporte también de Fidel.

Número 13, escribí aquí, "la fuerza de las ideas". La convicción personal, que es martiana también, de que una idea justa, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército. Por eso nuestra batalla se llama batalla de ideas, el terreno clave donde librar la lucha.

En el número 14 escribí otra cualidad de Fidel que se ha trasladado, digamos, como patrimonio de nuestro pueblo, "la idea de que nunca ha dejado de sentirse un ser humano". A Fidel, ni el reconocimiento, ni el apoyo, ni el mito en que terminó siendo convertido, en particular, por el acoso enemigo; ni su autoridad inmensa, emanada de su ejemplo; ni su experiencia, ni su conocimiento superior a los que le rodean, nunca lo hizo, ni lo ha hecho, dejar de sentirse un ser humano capaz de ponerse en el lugar del otro, de imaginar lo que el otro está pensando o sintiendo, de compartir y comprender el dolor, la duda, el temor de los otros.

Recuerdo bien también el día en que yo, abrumado por un error que cometí —yo había cometido un error, no me había dado cuenta— al tramitar una indicación de Fidel, me había equivocado, y Fidel me vio tan abrumado, y de pronto empezó: "¿Quieres que te diga una cosa, ahora que lo veo bien? Al final creo que ha sido muy positivo esto que ha pasado, y esto que tú has hecho me parece que va a terminar ayudándonos". Mi depresión aumentaba, porque veía que él trataba de convencerme de una cosa distinta a lo que era evidente para mí. Ahí no estaba actuando el Comandante en Jefe de la Revolución cubana, ahí no estaba actuando el Presidente del Consejo de Estado de nuestro país, ahí no estaba actuando siquiera el luchador curtido, que sabe que un error en un pequeño detalle puede dar al traste con un gran proyecto; ahí estaba actuando el ser humano que comprendía que yo quería que me tragara la tierra, pero la tierra no me acaba de tragar como yo quería, y yo me moría de la vergüenza y ya no podía arreglar aquello que había pasado, y Fidel se empeñó —muchas veces lo he visto también con otros compañeros— en demostrarme a mí que mi error, a fin de cuentas, iba a ser muy positivo para el resultado final del trabajo. Ese es el Fidel ser humano, que aun cuando él se propone la perfección para sí y se flagela si no la obtiene, sin embargo es capaz de no exigírsela a un grado de injusticia a los otros, y es capaz de comprender que el otro puede equivocarse y Fidel tiene una frase de aliento para él. Y eso es su magisterio, porque en Cuba el que no haga eso, que los cubanos en millones han visto hacer a Fidel, es un "pesado", un atorrante, los cubanos no lo aceptan, porque eso es cualidad ya hoy, derecho, digamos, que reclama el pueblo en la conducta de los demás.

Por último, escribí el número 15, "la ausencia total de odio hacia cualquier persona". El Che había dicho que una revolución es una profunda obra de amor. Fidel solo tiene odio para la injusticia, odio profundo hacia la injusticia, hacia la explotación, hacia la discriminación racial, pero no hacia las personas, aun si han sido o son sus enemigos. No ha actuado nunca la Revolución cubana llevada por sentimientos de odio, como no sea odio a la injusticia, pero no hacia los que han provocado, digamos, o son responsables de la injusticia. La Revolución cubana, por eso, no se basa en odios, ni siquiera para los traidores. Hay que ver a Fidel respondiéndole a Ramonet —que lo veo también ahí en el público—, cuando Ramonet le pregunta por traidores. No destila odio, no hay una palabra de odio en más de 700 páginas de respuestas de Fidel a Ramonet. Y así es en el libro de Gianni Miná y así es en el de Tomás Borge. Le pregunta por traidores, le pregunta por hombres que atentaron contra su vida, y Fidel apenas dice una frase. No es en eso donde se concentra, no hace la gran descripción de ese que mereció el castigo.

Por eso viven muchos de los terroristas que hicieron sufrir y todavía hoy son responsables del sufrimiento de miles de familias cubanas. Porque la Revolución ha sido muy fuerte; y podía ir, guiada por el odio, a perseguir a hombres que cometieron asesinatos muy graves y actos de terrorismo contra nuestro país, y la Revolución no lo ha hecho, no lo hizo. Esa es una herencia del pensamiento de Fidel, la idea de que no hay que intentar ajusticiar a los instrumentos, pues al final pueden surgir otros, sino que hay que derrotar al imperialismo, que es el que los creó y los apoyó. Y, por eso, asesinos, torturadores que escaparon de Cuba en la alborada del Primero de Enero, la Revolución no los persiguió, e incluso no los ajustició cuando regresaron como invasores a nuestra patria. Algunos están vivos y lo pueden testimoniar. Hay ausencia total de odio en Fidel.

Se le pregunta a Fidel por los presidentes de Estados Unidos, se le pregunta por Kennedy, por su hermano Robert. Kennedy fue el Presidente de la época de la Operación Mangosta, de los planes —no fue el único, porque eso duró décadas, no ha terminado hasta hoy—; usted no ve odio en Fidel.

Recuerdo el día en que la hermana de John y de Robert, Eunice, pidió a Fidel que diera un testimonio, porque se cumplían 30 años de la Crisis de Octubre. Fidel tenía mucho trabajo, no quería, y ella le dijo: "Se lo vengo a pedir en nombre de nuestra familia, Presidente, que, sabiendo la manera en que nuestros hermanos lo adversaron a usted, y no estando de acuerdo con algunas cosas de las que ellos hicieron, respetamos en usted su ausencia total de odio, y el hecho de que usted nunca ha tenido hacia nuestros hermanos, que le dieron motivos para ello, sentimientos de odio". Fidel terminó accediendo y dio una entrevista que es uno de los testimonios más completos sobre la Crisis de Octubre y sus antecedentes.

Fidel ha sembrado esas cualidades en nosotros, eso no es patrimonio solo de la conducta de Fidel. Los revolucionarios cubanos no actúan llevados por el odio. Fueron más de 350 000 cubanos a luchar en el sur de África —aquí se habló de eso—, a enfrentar a las tropas poderosas del apartheid, que tenían incluso varias armas nucleares, y lo hicieron, como quería el Che, guiados por un profundo sentimiento de amor. Dos mil cubanos cayeron allí. Nuestros combatientes enfrentaron allí un ejército poderoso. Quince años duró aquella guerra que se selló con la integridad territorial de Angola preservada y la independencia de Namibia. No existiría hoy Angola y hubiera demorado mucho más la derrota del apartheid, si las tropas cubanas no hubieran enfrentado allí al ejército racista, en el sur de África, a miles de kilómetros de nuestra patria, que tiene más mérito todavía cuando eso se hizo en un momento en que ya se derrumbaba la Unión Soviética, se desintegraba el campo socialista, solos.

Piero Gleijeses habló aquí y escribió un libro revelador sobre esos temas, y cuando esa guerra terminó y regresaron nuestros combatientes, y se cumplió lo que había dicho Amílcar Cabral: que los cubanos regresarían de África llevándose solo los huesos de sus muertos, porque no somos allí dueños de minas, ni de pozos petroleros, ni de tierras, ni de bosques, porque no fuimos allí buscando diamantes, petróleo, fuimos luchando por una idea de justicia, cualidad y herencia de Fidel a nuestro pueblo, se puede decir que no hubo ni un solo momento de odio, ni nuestras tropas actuaron, sino con un gran altruismo. Así había sido en la Sierra Maestra, donde se curaba primero a los heridos del ejército enemigo. Así fue en Girón, así fue siempre, y así fue en Angola.

Esa ausencia total de odio, como no sea odio a la injusticia, al imperialismo, a la exclusión, como fenómenos, es una cualidad también de Fidel. Por eso, esa ausencia total de rencor. Usted le pregunta y él no dice una frase de odio al que traicionó, al que agredió. Yo creo que ese es otro legado de Fidel.

No he querido —ya lo dije— que esto se vea como un ensayo, ni una pieza académica o rigurosa. Si tiene una virtud, es su honestidad total.

Yo no diría estas palabras aquí si no fuera por creer, como cualquier otro cubano lo haría, profundamente en ellas, porque Fidel también nos ha enseñado el rechazo total a todo lo que sea vanidades, adulonerías. No hay nada que moleste más a Fidel que un adulón. Y si tienen otra cualidad estas palabras, es un profundo cariño que es, diría, el sentimiento mayor que nuestro pueblo siente por Fidel, en el que ve al padre, hermano mayor, familia propia, más allá de sus responsabilidades y de sus méritos.

Los enemigos de la Revolución cubana, que es decir los enemigos de la justicia, de la verdad, de la dignidad, los enemigos cuentan los minutos esperando y deseando la muerte de Fidel, sin comprender que Fidel ya no es solo Fidel, que Fidel es su pueblo y que Fidel es, a fin de cuentas, todo hombre y mujer que en el mundo esté dispuesto a luchar y luche porque un mundo mejor sea posible.

Los enemigos sueñan y se equivocan con la idea de que la ausencia de Fidel puede significar la ausencia de sus ideas, y que las convicciones y los principios que Fidel ha sembrado a nivel masivo en su pueblo y en el mundo pueden desaparecer; Fidel, que aspira a que de él solo queden las ideas y que, convaleciendo, recuperándose y regresando al combate propinará a esos enemigos asentados en el odio y la mediocridad una nueva derrota.

Gracias a todos por venir (Aplausos prolongados y exclamaciones de: "¡Viva Cuba, viva la Revolución!").

Gracias por habernos permitido celebrar de esta manera el cumpleaños de Fidel. A los cubanos solos, Fidel no nos lo hubiera permitido.

Gracias a la Fundación Guayasamín, a Pablito, al resto de sus familiares, a Cachito Vera.

Gracias a la Fundación que, como lo había hecho antes, logró imponerle a Fidel la celebración de su cumpleaños y convencerlo de que su cumpleaños no era solo su cumpleaños, sino una oportunidad para dar otra vez, en el terreno de las ideas, una batalla a favor de la justicia y la solidaridad.

Si ustedes no estuvieran aquí, nuestra celebración habría tenido que ser íntima y modesta, y Fidel no la habría permitido; pero un deber de caballerosidad, de simpatía y agradecimiento con los que vienen, le ha impedido a él oponerse a esta celebración nacida del —nosotros lo sabemos bien— más puro cariño y solidaridad con nuestro pueblo y con Fidel.

Les damos las gracias a ustedes y les prometemos que nosotros seguiremos luchando por las ideas y los sueños a los que Fidel ha dedicado su vida. Que lo haremos con él otra vez al frente de nuestro pueblo; pero que cuando él y los hombres de su generación no estén, nosotros tenemos la convicción de que nuestro pueblo habrá hecho para siempre ya suyas esas ideas y esos principios.
Ese es nuestro regalo mayor a Fidel: defender y combatir cada día de nuestra existencia por esas ideas.

Muchas gracias.

Intervención de Felipe Pérez Roque Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, en la sesión plenaria del Coloquio Internacional Memoria y Futuro: Cuba y Fidel, celebrado en el Palacio de las Convenciones, el 30 de noviembre del 2006, "Año de la Revolución Energética en Cuba"

 

 

 

Ivette pudo abrazar a René

Ivette pudo abrazar a René

Tras ocho años separados, René González y su hija Ivette pudieron al fin reunirse en la cárcel estadounidense de Marianna, Florida, el 30 de diciembre del 2006, según declaraciones de la familia del Héroe prisionero político del imperio brindadas en el espacio de la Mesa Redonda Informativa.

La niña acudió a verle acompañada de su hermana Irma ante la criminal y ensañada decisión de impedir la presencia de la madre y esposa, derecho que le asiste a cualquier preso en el mundo. Fue la primera vez que no medió una línea telefónica, desde que fueron abrupta e injustamente separados cuando la pequeña tenía apenas cuatro meses de nacida.

Durante años, la familia ha querido tener la oportunidad de reunirse completa, mas no lo ha logrado. Los psicólogos aconsejaban que en el encuentro de Ivette con René estuviera presente la madre, pero llegó el momento en que ya era necesario el reencuentro del papá con la hija.

Él le había pedido a Irma, que como el gobierno estadounidense impedía a su mamá visitarlo, fuera ella entonces quien llevara a Ivette. En cuanto mi papá salió, ella lo reconoció, dijo la hermana mayor. Le noté las lágrimas, y me sentí contenta porque lo vi más feliz.

Ivette contó que lo besó y hablaron, pero hubiera querido tener allí también a su mamá. Sin embargo, asegura la hermana, quien lo ha visto en varias ocasiones, que le provocó más urgencia de verlo libre.

Cada visita se hace más difícil. Es otra presión para luchar por su regreso, añadió.

Entretanto, Olga Salanueva declaró que a ella incluso la borraron de la lista de visitantes. Le niegan el derecho a entrar a Estados Unidos, cuando solo desea ver a su esposo. "Ivette va a cumplir 9 años, y no tenemos ni una foto familiar. ¿Hasta cuándo tendremos que esperar por una foto de un abrazo los cuatro juntos?"

Tomado del periódico Granma

Un tunero fue el primer editor de Martí

Un tunero fue el primer editor de Martí

Por Juan Morales Agüero

En la historia del periodismo y la literatura cubanos existe un hecho que vincula a nuestra provincia con José Martí. A pesar de no ser lo suficientemente conocido, entraña per se un extraordinario significado, pues establece nexos nada menos que con el debut  del autor de La Edad de Oro en el universo de la letra de molde.

Los tuneros trabamos conocimiento con esa buena nueva a través de un material periodístico que el diario 26 insertó en sus páginas el día 27 de agosto de 1981 bajo la firma de Carlos Tamayo. Dice así el trabajo en su parte de mayor impacto:  “todo parece indicar que Manuel Nápoles Fajardo fue el primer editor de José Martí”. 

Como el lector probablemente sabe, Manuel Nápoles Fajardo era hermano de Juan Cristóbal, El Cucalambé, el más eximio poeta bucólico cubano del siglo XIX. Manuel fue autor del primer libro tunero, Flores del alma, publicado en 1860, y solía firmar sus trabajos con el seudónimo de Sanlope, anagrama de su apellido Nápoles.

En el artículo de referencias, Tamayo se remite al testimonio del investigador Camilo Domenech, quien, al revisar el número correspondiente al domingo 26 de abril de 1868 del periódico El Álbum, publicado por entonces en la capitalina Guanabacoa, se llevó una gran sorpresa, pues en el ejemplar aparece, según afirma  Domenech, “lo que sin dudas constituye el primer trabajo de Martí en letra impresa”.

Al divulgar después su hallazgo, Domenech precisa que El Álbum era por aquella época un semanario fundado y dirigido por Manuel Nápoles Fajardo, quien lo editaba en una imprenta de la calle Nazaret 16, en la bien llamada Villa de Pepe Antonio, donde residía a la sazón el bardo tunero. Y dice sobre el texto fundacional rubricado por Martí con solo 15 años de edad: “(…) Se trata de un poema dedicado a Micaela Nin, la dama guanabacoense, esposa de Mendive, con motivo del fallecimiento del primogénito de ambos, ocurrido en febrero de ese año”.

No es de extrañar que la primera incursión del más universal de todos los cubanos por los predios de la literatura impresa haya tenido como tema a la familia de José María Mendive, su maestro en el colegio San Pablo, de quien recibió siempre aprecio y apoyo para continuar sus estudios interrumpidos por apuros económicos. El deceso del pequeño Miguel Ángel le inspiró el ya citado poema, estructurado en cuatro partes, y que el joven Martí tituló A Micaela. Su primeros versos dicen:

Cuando en la noche del duelo / Llora el alma sus pesares, / Y lamenta su desgracia, / Y conduele sus afanes, / Tristes lágrimas se escapan / Como perlas de los mares; / Y por eso, Micaela, / Triste lloras, sin que nadie / Tu dolor consolar pueda / Y tus sollozos acalle; / Y por eso, Micaela, / Triste en tu dolor de madre, / Lloras siempre, siempre gimes / La muerte de Miguel Ángel.

Martí concluye su poema a la atribulada madre de la siguiente manera:  “Pero, ¿no ves, Micaela, / Esa nube y esos ángeles? / ¡Mira! ¿No ves cómo suben? / ¿Los ves? ¿Los ves? ¡Triste madre, / Ya se llevan a tu hijo, / De tus delirios la imagen, / El alma de tus amores, / La noche de tus afanes, / Pura gota de rocío / Linda perla de los mares!... / ¡Llora, llora, Micaela, / Porque se fue Miguel Ángel!”

Carlos Tamayo ha comentado el hallazgo así: “mientras no exista prueba en contra, el tunero Manuel Nápoles Fajardo fue el primer editor que tuvo José Martí”.

Tomado del Periódico 26